A pesar de que solamente hubo 4.000 lugares para los fanáticos millonarios en la tribuna visitante del José Fierro, el aliento fue similar al que hay en Núñez cuando River actúa en casa.
De Norte a Sur, de Este a Oeste. River siempre es local donde juega. Si no puede demostrarlo en las tribunas, por la simple razón de que siempre hay más ubicaciones disponibles para el anfitrión, lo hace en diversos puntos de la ciudad que visita. Anoche, unas 200 personas, con distintivos y al grito de “soy de River”, le dieron una cálida bienvenida al plantel en el aeropuerto Benjamín Matienzo, cuando a las 20.52 aterrizó en Tucumán el vuelo de Aerolíneas Argentinas proveniente de aeroparque.
Además, otros 500 hinchas se acercaron al Catalinas Park para ver desde cerca a ídolos como Matías Almeyda y Ariel Ortega, quien recibió la principal ovación a pesar de que se dirigió raudamente hacia su habitación. Hoy sucedió lo mismo y por esa razón el micro (recibió varios piedrazos) que trasladó al plantel hacia la cancha se retrasó, provocando una demora de quince minutos en el horario pautado para el inicio del encuentro.
Por supuesto que el clima también fue muy bueno en el estadio Monumental José Fierro, donde 4.000 almas alentaron a River, como si fuera el Monumental ubicado sobre Figueroa Alcorta y no el que se encuentra en San Miguel de Tucumán, a unos 1.200 kilómetros. El “oh, vamos River Plate” y “yo soy del gallinero” fueron algunos de los hits elegidos por la gente millonaria para apoyar al equipo conducido por Leonardo Astrada. El empate no conformó, aunque tampoco hubo insultos ni reproches.
Imagen: La Página Millonaria.



