Las tribunas de la cancha de Vélez cambiaron de color por los miles de hinchas que se acercaron hasta Liniers para ver el partido contra Atlanta.
Once son las finales que separan a River del objetivo final. La gente lo sabe y es por eso que va casi como una peregrinación a cualquier lado donde juegue el equipo que más hinchas mueve en el país.
El fixture quiso que en el día de pascuas, River juegue en la cancha de Vélez y en el José Amalfitani ya se nota la presencia del Millonario.
Desde la avenida Juan B. Justo hasta las tribunas, todo Liniers está repleto de hinchas de River. Se vendieron ocho mil populares y dieciseis mil plateas (quedaron tres mil sin vender).
Con el tridente, más la compañía siempre peligrosa de Sánchez, Ocampos y Ponzio, River va una vez más al frente. Hoy le toca a Atlanta. Vamos por la punta.



