River es tan grande y Gallardo tan ganador que cuando los resultados no son los esperados se empieza a hablar de crisis. Es cierto que la exigencia del hincha tiene que estar y que tanto los jugadores, dirigentes y cuerpo técnico tienen su cuota de responsabilidad en este momento, pero crisis es otra cosa y aquellos fanáticos que tengan más de 25 años se acordarán bien lo que era River allá por 2006, 2007, 2009, 2010 y 2011.

Los técnicos pasaban, el club era un descalabro a nivel dirigencial, muchos futbolistas llegaban sin estar preparados para un gigante y luego eso se veía claramente en el campo de juego. Pero que hace más de diez años el club era un barco a la deriva no quiere decir que hoy haya que aplaudir este presente irregular.

River se acostumbró a ganar y hace ruido no conseguir los objetivos, pero más ruido hace no haber encontrado un rendimiento parejo, sostenido y bueno. A lo largo de este 2022 el equipo de Gallardo tuvo chispazos de buen fútbol y casi nunca logró sostenerlo en todo un partido. Probablemente lo mejor de River se pudo observar en la fase de grupos de la Copa Libertadores, pero la realidad es que los rivales no fueron pesos pesados.

Marcelo Gallardo ratificó lo que es River desde su llegada en 2014. Si bien la gran base de su primer plantel estaba conformada con enormes jugadores que venían de ser campeones con Ramón Díaz, el Muñeco logró imprimir rápidamente su impronta: presión alta, voracidad para atacar, laterales proyectándose permanentemente y mucha calidad, en principio la consiguió con Pisculichi como bandera de un equipazo que se quedó con la Sudamericana.

Ya en 2015 se pudo ver la misma impronta pero un poco más de pragmatismo y quedó marcado a fuego el doble cinco conformado por Ponzio y Kranevitter y los éxitos llegaron desde temprano: Recopa Sudamericana ante San Lorenzo, luego la tan ansiada Copa Libertadores ante Tigres y días más tarde la Suruga Bank en Japón.

En 2016 llegó el primer bajón futbolístico, pero con el correr del año y con un Nacho Fernández que empezó a demostrar se consiguió la Recopa Sudamericana contra Santa Fe y la Copa Argentina ante Rosario Central. En 2017 hubo dos caras marcadas: la primera parte del año se jugó bien y en la segundo empezó una caída fuerte que recién terminó en marzo de 2018, hay que destacar que en pleno momento de desconcierto se ganó la Copa Argentina en Mendoza ante Atlético Tucumán.

El 2018 sin dudas que será el año más importante de la historia del club y Marcelo Gallardo tuvo mucho que ver para que eso sea así. Llegaron los refuerzos justos, explotaron muchos futbolistas impresionantes y el equipo salía de memoria. Armani fue imbatible, Maidana y Pinola una muralla, Montiel y Casco determinantes, Ponzio, Enzo Pérez y Palacios se adueñaron de la mitad de la cancha, Nacho Fernández y el Pity fueron calidad absoluta y en la ofensiva el Muñeco tenía a tres atacantes impresionantes de la talla de Rafael Santos Borré, Lucas Pratto y Nacho Scocco. Las conquistas sobra decir cuales fueron: Supercopa Argentina y Copa Libertadores, ambas contra Boca.

 

Pese a haber tocado el cielo con las manos en Madrid, Gallardo no se conformó –una clara muestra de su compromiso- y fue por más y en 2019 River mostró una extraordinaria versión, respecto a los títulos conseguidos fueron dos: la Recopa Sudamericana ante Atlético Paranaense y la Copa Argentina, pero lo más destacado fue lo bien que jugaba el equipo.

En 2020 el Más Grande debió jugar la Supercopa Argentina –por haber ganado la Copa Argentina de 2019- pero la pandemia hizo que el calendario se modifique drásticamente y de hecho en 2020 no se llegaron a definir ni la Copa Libertadores ni tampoco la Copa Diego Maradona. Tampoco se jugó la Supercopa ante Racing, eso fue en 2021 y el Más Grande se coronó al ganar 5 a 0.

El 2021 tuvo al equipo de Marcelo Gallardo mostrando su mejor versión recién en el segundo semestre tras la eliminación ante Atlético Mineiro de la Copa Libertadores. Con un Julián Álvarez sublime y excelentes rendimientos de Palavecino, De La Cruz y Enzo Fernández, el Más Grande se quedó con la Liga Profesional y el Trofeo de Campeones en lo que fue la última función de Leo Ponzio.

El 2022 es el primer año de la era Gallardo en el que River no da una vuelta olímpica y no caben dudas que es un llamado de atención, pero el Muñeco ya fue haciendo algunas autocríticas en las últimas conferencias de prensa, él más que nadie sabe que no fue un año bueno –en cuanto al rendimiento- y será importante poder contar con él para buscar una reconstrucción para el 2023.

2014

Copa Sudamericana

2015

Recopa Sudamericana

Copa Libertadores

Suruga Bank

2016

Recopa Sudamericana

Copa Argentina

2017

Copa Argentina

2018

Supercopa Argentina

Copa Libertadores

2019

Recopa Sudamericana

Copa Argentina

2020

Supercopa Argentina (se jugó en 2021 por la pandemia)

2021

Liga Profesional

Trofeo de Campeones