El Millonario fue mucho más que Newell’s, pero atrás dio miedo y, primero por un penal tonto de Carlos Sánchez, y después por un bombazo de Scocco, los rosarinos se pusieron 3 a 3. Para River marcaron los tres delanteros.
River buscaba la primera victoria en el Monumental. La gente llenó el estadio para ver al más grande, que iniciaba “la nueva era” que promeió Matías Almeyda.
Y los cambios le salieron bien a Almeyda porque, después de un muy flojo comienzo, el Millonario se despertó y tuvo media hora brillante durante el primer tiempo. En ese lapso, el Rey David volvió al gol y Mora -la figura de la primera parte- hizo un golazo (¿quiso tirar centro?) que le dio la ventaja al más grande.
En el complemento, el Millonario siguió haciendo pesar la jerarquía de sus jugadores. Rogelio Funes Mori pareció liquidar el partido a falta de 25 minutos, pero dos errores insólitos hicieron que Newell’s se llevara un premio totalmente injusto.
Primero, un penal de Carlos Sánchez le dio vida a los rosarinos, que empataron dos minutos después por otra “siesta” de la defensa, que se quedó pidiendo off-side. ¿Tan difícil es seguir la jugada y quejarse cuando sale la pelota?
Resultado: River volvió a empatar en Núñez. Arriba hizo un partidazo, pero abajo dejó en claro que no sabe cerrar los partidos. Hay demasiado por mejorar.



