Con la misión de conseguir solidez y ocupar el ancho del campo al igual que su rival, Leonardo Astrada pasará del 4-3-1-2 al 4-4-2, sistema que no utilizó desde el arranque en los once partidos anteriores.
Si hay algo que está claro en el fútbol, y sobre todo en este River, es que ningún esquema garantiza absolutamente nada en los papeles. De todas formas, algunos le ofrecen mayor seguridad a los jugadores para desonvelverse sin temor a descompensar el equipo y dejarlo mal parado ante un error. Lanús es un equipo muy irregular, pero cuando se encuentra bien desequilibra fácilmente por los costados, razón por la cual Astrada cree que poner un sistema similar le dará protección en las bandas.
Marcos Aguirre, por derecha, y Sebastián Blanco, en el otro andarivel, son futbolistas muy habilidosos, cuya capacidad para resolver las acciones representa un riesgo constante. A ellos pueden sumarse Hernán Grana y Maximiliano Velázquez por los respectivos sectores para realizar paredes, llegar hasta el fondo y lastimar mediante centros que siempre generan inconvenientes, en especial para una defensa de River que no está consolidada.
Un párrafo aparte merece la titularidad de Santiago Salcedo. El delantero paraguayo solamente marcó dos goles en su paso por Núñez, pero su cosecha en Lanús es superior, más allá de que tampoco trajo grandes satisfacciones. Sasá le marcó a River en la Sudamericana pasada y cada vez que pise al área con balón dominado el fantasma de la ley del ex estará merodeando. Tanto él como Velázquez son los que poseen mejor puntería en las acciones con pelota parada.
Por supuesto que River puede aprovechar diversas falencias del equipo que será local mañana por la noche. Es cierto que Luis Zubeldía pondrá lo mejor que tiene a disposición, aunque la última línea sufre problemas tan graves e incluso peores que la millonaria. Los puntas visitantes (Mauro Rosales y Gabriel Funes Mori, en principio) deben ser lo suficientemente atrevidos para encarar, así como también sacar ventaja de cualquier falencia, por mínima que sea.
Lo más probable es que la clave en el Sur esté sobre las líneas laterales. Facundo Affranchino (o Rodrigo Rojas) y Roberto Pereyra serán los encargados de darle juego asociado y vértigo a River, con Matías Abelairas como lanzador, al lado de Matías Almeyda. Paulo Ferrari y Juan Manuel Díaz se sumarán con frecuencia, así que el duelo frente a Aguirre, Grana, Blanco y Velázquez seguramente tendrá varios episodios, quizás determinantes en Arias y Guidi.
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