El defensor habló sobre el secuestro exprés que sufrió la semana pasada, previo a viajar a Rosario. “Fue feo porque adentro de la casa de mi amigo estaban mis hijos, pero por suerte no dañaron a mi familia”, manifestó.
Después del duro momento que le tocó vivir, prefirió guardar silencio. Ya demasiado aturdido lo había dejado la situación como para afrontar a los medios y seguir profundizando en un tema tan delicado a horas de enfrentar a Newell’s en Rosario.
Por eso, recién este lunes Jonathan Bottinelli accedió a explicar cómo fue el secuestro exprés que le tocó sufrir el jueves pasado: “Fue una situación como la que le pasa a mucha gente. La verdad que fue fea, porque justo estaba entrando a la casa de un amigo en la que estaban mis hijos”.
“Fue fea, pero por suerte solo perdí cosas materiales y hoy la puedo contar y seguir disfrutando de mis hijos. Me pegaron un par de culatazos en la cabeza, pero nada más, nada grave”, reveló el defensor de River, en declaraciones a Radio 9.
“Hoy es una anécdota más de lo que vivimos. Salió todo bien, no me lastimaron, no hubo daño hacia mi familia y eso es lo que más tranquilo me deja”, explicó el jugador.



