El tesorero del club explicó que todos los inversores que aportaron para ayudar al Más Grande a salir de la agobiante crisis económica recibirán lo que invirtieron antes de las próximas elecciones, porque no quieren dejarle ese problema a la próxima Comisión Directiva. Remarcó que no quisieron malvender a Álvarez Balanta y contó que el Millonario aún recibe cheques por jugadores que se fueron hace años, como Ameli y Rosales.
La estrategia que utilizó River para terminar, al menos de manera momentánea, con la crisis económico-financiera que dejaron doce años de pésimas gestiones dirigenciales fue el fideicomiso. ¿En qué consiste? Es un convenio entre el club y varios inversores para que estos aporten dinero para ayudar a La Banda y, a un plazo acordado, recibir lo que invirtieron.
Esto le permitió al Millonario salir a flote luego de que la gestión de Daniel Passarella les dejara una realidad asfixiante. Pero Andrés Ballotta, tesorero de River, remarcó que la actual Comisión Directiva se ocupará de pagarles a los inversores, para no trasladar el problema a quienes lleguen en las próximas elecciones.
“River por el fideicomiso recibió pesos y a los inversores de ese fideicomiso se les da la posibilidad de recibir la retribución con dos modalidades: una es con intereses y otra es devolviéndoles dólar link, es decir, con la evolución del dólar oficial. Esto fue clave para salir de la situación de cesación de pagos. Nosotros vamos a pagar este fideicomiso antes de que termine nuestra gestión en 2017, porque la última cuota cae en octubre de ese año”, explicó.
“El fideicomiso que desarrollamos nos permitió generar ingresos para no vender. Cuando uno tiene la posibilidad de tener variantes, también podés ir preservando el valor de los jugadores y no malvenderlos como hubiera sido el caso de Balanta”, agregó en declaraciones a Esto es River, por Radio Cooperativa.
El dirigente explicó que lo ingresado por la venta de Manuel Lanzini -6.000.000 de dólares limpios- serán utilizados para pagar deudas contraídas por las dirigencias anteriores, como el caso de la compra de Ernesto Farías a Palermo de Italia: “Esta deuda como todas las que recibimos las estamos honrando, porque somos River, más allá de quién contrajo la deuda. Nos tenemos que hacer cargo por lo que fue la incorporación de Farías. Pero nos hicimos cargo de otras que la gente no sabe. Hemos levantado cheques de Ameli, de Rosales… incluso pagamos pases que no se habían pagado, como el caso de Teófilo Gutiérrez, que la gestión anterior no había pagado un sólo peso”.
“River tiene diversos ingresos. Obviamente en este mercado de pases el ingreso significativo fue el de Lanzini, con lo cual uno quisiera poder disponer de esos ingresos para un montón de cosas que necesita el club. Pero lamentablemente deben ser utilizados para pagar deudas preexistentes. Hoy hemos logrado reducir la pérdida mensual que tenía River de más de 12.000.000 de pesos a menos de la mitad. De a poquito esos avances van llegando a la parte económica y hoy River tiene una credibilidad y ha vuelto a los mercados”, señaló.
Por último, aclaró la situación de Juan Cazares, quien no volverá al club, pero cuyo pase aún pertenece en parte al Más Grande. “River sigue teniendo un porcentaje por el pase de Juanito Cazares. Fue una situación muy difícil. En el primer día de nuestra gestión entró un embargo por Cazares, porque la gestión saliente se había comprometido a pagarle al club Independiente Terán 1.500.000 de dólares por el 50 por ciento del pase, sobre el cual River ya no tiene ni los derechos federativos, porque obran en poder de Banfield. Así que River sólo conserva parte de los derechos económicos”, cerró.



