En la previa, el partido de Argentina ante Bolivia se presentaba como un compromiso algo molesto, porque los dos equipos ya tenían definida su suerte -uno clasificado y el otro eliminado- y la Albiceleste solo jugaba para terminar de asegurarse el primer puesto, por eso el entrenador paró un equipo con varios suplentes. En un primer tiempo aplastante y un segundo también con mucha intensidad, la Selección, con un ritmo casi de entrenamiento, se impuso por 4 a 1 y durante los 90 minutos hubo presencia de los tres jugadores convocados de River.

El cuadro boliviano casi no opuso resistencia y Argentina se floreó. El Papu puso el 1 a 0 y Messi -con uno de penal- los dos tantos siguientes. Durante la primera parte, Franco Armani casi no tuvo exigencia. Solo unos pocos pases atrás y un cabezazo sin fuerza desde un córner boliviano. Fue más un espectador que otra cosa, incluso en el gol de Bolivia, donde no tuvo nada que hacer. Cachete se mostró siempre por derecha pero los volantes prefirieron explotar el costado izquierdo y lo buscaron poco y nada.

A los 10' del complemento, le llegó la chance a Julián Álvarez después de no haber tenido ni un solo minuto en la Copa América. Ingresó por el Papu Gómez y quedó como volante por izquierda flotando entre líneas e intentando unir a Lo Celso/Messi con Agüero o la subida de Acuña. Después de un rato, se tiró por derecha con la misma función que antes, aunque no pudo conectar mucho con Montiel -que participó del tercer gol con un tiro que despejaron en la línea-, si tuvo algunas corridas con cancha de frente y campo libre.

El semillero de River presente

A pesar de que no tuvieron un rendimiento sobresaliente, por el contexto del partido y la debilidad del rival para oponer resistencia alguna, el dato destacado es que, durante varios minutos, Argentina jugó con cinco de once jugadores surgidos de las Inferiores de River: Montiel, Armani, Álvarez, Germán Pezzela, Guido Rodríguez y Exequiel Palacios. ¡De Nuñez al mundo, más que nunca!