El Pelado se mostró molesto por el empate y, sin culpar a nadie en particular, dejó entrever que se fue enojado por cómo manejó River la pelota en tiempo de descuento. Igualmente, dijo que dejaron todo y que merecieron largamente el triunfo.
River dejó escapar la victoria en tres minutos. Esos ciento ochenta segundos que adicionó Lunati eran para que el Millonario jugara con la desesperación del rival, pero invirtieron los papeles y el Millonario le dio vida a Boca.
“Un partido que el árbitro levantó, marcó 3 minutos, nosotros fuimos al ataque, al minuto y medio de haber adicionado los 3 quisimos llegar al tercer gol y nos agarraron de contragolpe y por ahí marcando no muy bien. Un partido que ya estaba cerrado, que había que tener la pelota y no supimos cerrarlo. Si el árbitro levanta el cartel que indica 3 minutos, por ahí hay que dormirlo el partido, pero bueno, el jugador está a doscientas pulsaciones por segundo y a veces cree que está más cerca del tercer gol. Eso se va mejorando con el tiempo y hay gente que no lo entiende nunca”, explicó el Pelado en conferencia de prensa.
Analizando el resultado, Almeyda aseguró que River mereció quedarse con los tres puntos. “Habíamos planificado el partido de esta manera, y nos pusimos en ventaja con la actitud de los jugadores de River. Era un triunfo que necesitábamos todos en River, era el partido más importante, era volver a jugar el clásico. Fue un resultado que no fue justo, por lo que produjo el equipo, por la concentración durante 91 minutos y medio y bueno, llegaron al empate”, indicó.
Consultado por las lesiones, el técnico confirmó la gravedad de las mismas y recordó cómo los cambios le complicaron el partido. “Me voy con la sensación de una amargura enorme, por cómo se dio el partido, pero más que nada por las lesiones, que son problemas de (ligamentos) cruzados. River hizo un buen primer tiempo, se puso en ventaja, llegó al 2 a 0 y bueno, en el entretiempo tuvimos otro problema con Pezzella que se nos desmayaba, Bottinelli estaba acalambrado… son cosas que pasan”, afirmó.
Con el empate consumado, quedó la duda de qué habría pasado si Rodrigo Mora no hubiera salido, pero el Pelado aclaró por qué lo sacó. “Me quedaba un solo cambio e iba mirando, llegamos al minuto 42 y vi que Mora se había agarrado la pierna dos veces, entonces pensando que los últimos minutos se juega con pelota parada me decidí por Mora por una cuestión de altura. Nada más que por eso. Tener que cambiar dos jugadores a los 13 minutos te condiciona un montón”, dijo.
“Hemos quedado lejos de la lucha. Hay que reponerse rápido, analizar bien lo que hicimos y saber que nos quedan un montón de puntos por delante. River ahora tiene que sumar la mayor cantidad de puntos posibles. En lo anímico nosotros no es un problema que tenemos porque tenemos un buen diálogo con el plantel, pero es obvio que uno puede tener bronca y este sabor amargo por cómo se desarrolló el partido”, agregó.
“Yo los empates nunca los festejé. Pero me da bronca porque era un partido ganado”, cerró Almeyda. Está claro, pero con no festejar los empates no alcanza. Había que ganar, se tuvo la victoria en las manos y se fue todo en un instante. Ahí radica el problema principal de River.



