River recibió a Aldosivi en el Monumental con la obligación de ganar. Aun sin atravesar un buen presente futbolístico, el equipo del Chacho Coudet llegaba como el claro favorito. De hecho, el Millonario fue superior en el juego, o al menos en la posesión. Sin embargo, la tenencia de pelota no estuvo acompañada de oportunidades manifiestas de gol.
Desde el primer minuto, el Más Grande se hizo dueño de la pelota, aunque tuvo dificultades para generar ocasiones de peligro. La primera chance clara llegó recién a los 24 minutos del partido: tras una carambola en el área, Maximiliano Salas quedó de cara al arco, pero remató desviado. Sobre el cierre de la parte inicial, Galoppo concretó un ataque para poner el 1 a 0.
En el complemento, River continuó siendo el dominador de la pelota, aunque con grandes dificultades para generar peligro. De hecho, aun teniendo más del 70% de la posesión, la primera oportunidad clara del Millonario en la segunda parte llegó en los instantes finales. Con el partido igualado a uno, Colidio apareció solo para poner el 2 a 1.
El alarmante dato que expone a River
La presentación frente a Aldosivi dejó expuesta una de las principales problemáticas del Millonario: la dificultad para generar ocasiones de gol. La elección de la formación de Coudet no favoreció. Con Moreno y Galoppo en el eje y tanto Galván como Subiabre volcados a los costados, River no tuvo un futbolista que actuara como nexo y maneje los hilos del equipo.
De hecho, las estadísticas reflejan lo pobre que fue el partido del Más Grande en términos ofensivos. Aun habiendo tenido el 72% de la posesión y con 23 remates, según los datos de Sofascore, River solo generó cuatro ocasiones claras de gol en todo el partido: las de Salas y Galoppo en el primer tiempo y las de Colidio y Páez en la segunda parte.
Sin embargo, la estadística quedó inflada sobre el final. Resulta que hasta los 83’, instantes antes del gol de Colidio, el Millonario solo había tenido dos oportunidades manifiestas de gol. En los últimos minutos, con Aldosivi volcado en defensa tras el 1 a 1 y lanzado al ataque tras el 2 a 1, el equipo de Coudet generó la misma cantidad de chances claras de las que había generado hasta ese momento.
River ganó, pero la actuación colectiva volvió a dejar mucho que desear. A pesar de tener la pelota, las posesiones del equipo fueron, en mayor medida, intrascendentes y carentes de peligro. Sin un generador de juego que pueda manejar los hilos, y con delanteros inconexos, el conjunto del Chacho tuvo serias dificultades para generar peligro al arco rival.
