Como es una costumbre en el último tiempo, River tuvo un partido en el que sufrió de principio a fin y generó que los estados de ánimo lleguen a su punto límite. La victoria ante San Lorenzo por penales para pasar a los cuartos de final del Torneo Apertura fue un desahogo para muchos de los miembros del plantel, pero quien dejó demostrado que era un hincha más en el Monumental fue Ian Subiabre.
Durante la semana se hablaba acerca de qué equipo podría poner Eduardo Coudet en cancha ante el Ciclón, pensando en que decidió preservar a varios jugadores que no viajaron o ni siquiera tuvieron rodaje en Venezuela para enfrentar a Carabobo. Uno de los interrogantes era si el comodorense podía decir presente desde el arranque, pero Maximiliano Meza le ganó la pulseada y comenzó en el banco.
En el segundo tiempo, con el encuentro igualado 1 a 1 luego del gol de Marcos Acuña, el Chacho tiró todo al asador para buscar el resultado que evite el tiempo extra. Fue allí que el juvenil ingresó por Tomás Galván, pero en ningún momento fue gravitante y tomó malas decisiones. Ya en el suplementario y con desventaja en el marcador, tuvo un remate claro que la tiró por arriba y despertó murmullos.
Del sufrimiento al desahogo: el festejo de Subiabre
Durante los últimos duelos en Núñez se viene generando un clima de malestar con el juego de Subiabre, principalmente por el entendimiento de que todavía no pudo demostrar con totalidad sus cualidades que lo señalaron como un crack a nivel mundial. Con eso en su cabeza, vivió la definición desde los doce pasos de una manera especial y en el momento del último remate contenido por Santiago Beltrán fue a festejar a la tribuna con los riverplatenses.
Una cámara del programa SportsCenter de ESPN lo tomó abrazándose con algunos hinchas en la tribuna Sívori baja. Allí, Ian recibió unas palabras que seguramente fueron de respaldo para él, mientras un fanático a su lado le pedía su camiseta. Al marcharse nuevamente al campo de juego, se la sacó y la regaló. Acto seguido, alzó sus brazos y cantó de felicidad por la victoria.
El día que Coudet bancó a Subiabre
“Yo preferí cuidarlo un poco el último partido”, dijo luego de ganarle a Aldosivi sobre el motivo para que no juegue como titular ante el eterno rival. “Hay que tocarle el hombro al del al lado y decirle: ‘No, acá a los chicos nunca se tocaron’. No hay murmullos ni nada acá con los chicos”, añadió en relación. “Después, yo principalmente estoy para poner la cabeza”, seguró por su responsabilidad.
“Ese murmullo con un chico de 19 años que hoy desequilibró y demostró su personalidad también en el uno contra uno. No llegamos a empujar dos o tres que se metió prácticamente hasta el área chica, ojalá hubiésemos empujado alguna de esas. Le voy a seguir incentivando para eso. Siempre quiero que le vaya bien a los jóvenes“, completó en sus palabras.
