Tras su gol y la victoria ante Colón, Trezeguet aseguró estar mejor en lo físico y personal. “Las victorias me dan ganas de seguir luchando”, explicó David, que además reconoció que Ramón lo motivó desde el primer día al frente del equipo.

Atrás quedó ese semestre de nivel incierto, repleto de lesiones y problemas personales que lo hicieron perder el foco de su sueño: entrar en la historia de River. Hoy, David Trezeguet se manifiesta completamente renovado tanto en lo profesional como en lo personal.

“Estoy disfrutando muchísimo. Lo mío empezó con una pretemporada muy intensa, muchas expectativas y un trabajo muy duro. En algunos momentos tuve altibajos por diferentes circunstancias, pero ahora, con lo que es divertimento dentro de la cancha, estoy muy contento. Las victorias me dan ganas de seguir luchando y tenemos la ambición de seguir creciendo, de pelear el campeonato”, explicó Trezeguet, en diálogo con Fox Sports.

“Siempre me fue muy importante marcar goles, vivo de eso, y por mis características, dependo mucho del equipo para convertir. Cuando no estuvimos afinados, sufrí más de lo previsto. Pero analizando al fútbol argentino en general, los delanteros sufren porque los adversarios suelen ser equipos cerrados. El equipo que pretende jugar ofensivamente sufre más, y nosotros somos un equipo que está obligado a salir a ganar en cualquier lado”.

“El gol ayuda a que uno se sienta más libre en lo mental. El gol a Boca me ayudó a terminar un trabajo de un mes de pretemporada por más que fuera un amistoso. Soy un delantero y, como todo delantero, uno vive el gol desde lo emotivo. Para mí también fue importante que Ramón dijera que era parte de un grupo de cinco delanteros y tenía que pelearla, porque me motivó de cierto modo. Proyecté a futuro, me pregunté si estaba en condiciones de seguir y me motivó a querer superarme”, reconoció David.

Mientras que a nivel personal, confesó: “No pensé en dejar el fútbol, pero es verdad que viví un momento muy difícil que también se demostró en lo laboral, haciendo un mal torneo. Cuando uno no está bien mentalmente, el resto se hace muy difícil. Fueron seis meses en los que no estuve a la altura”.

“Diferentes cosas que me hicieron reflexionar sobre si seguir mi carrera en Argentina o volver a Europa, todo lo que había construido se empezaba a derrumbar. Fue un momento de inestabilidad importante en mi vida, pero de a poco se empezaron a acomodar las cosas. Decidí quedarme y jugar acá, y para mí este semestre es una revancha para demostrar que todavía puedo estar presente. Trato de aportar lo mío en el lugar que me dio el entrenador y de a poco se va rearmando todo en lo personal y profesional, lo que hace que hoy me sienta bien, contento. Soy feliz nuevamente”, aseguró el francés.