(Incluye video) El 8 de mayo de 1988 se retiró como profesional uno de los grandes ídolos que tuvo River en la década del 80. Jugó ocho años en el Millonario, donde ganó cinco títulos como jugador y dos más como técnico.
Américo Rubén Gallego es un símbolo en River. Metedor, aguerrido, siempre se caracterizó por tener eso que necesitan los grandes jugadores y que tanto pide la gente. Por algo supo ganar todo como jugador y dejar en lo más alto del mundo al Millonario.
El Tolo llegó al club en 1981, para ganarle el puesto nada menos que a otro cinco emblemático en River, como lo fue Reinaldo Carlos Merlo. Ese mismo año ganó el Nacional, para empezar con una seguidilla de éxitos históricos en el club.
Fue clave en el año más importante de la historia: 1986. El Millonario se impuso en el campeonato de esa temporada, en la Copa Libertadores y en la Intercontinental, contra el Steaua Bucarest.
Para cerrar ocho años perfectos, ganó la Copa Interamericana, para formar parte de los tres primeros títulos internacionales de River, en un equipo lleno de estrellas.
Se retiró un día como hoy, pero en 1988, después de ganarle a Banfield por 3 a 1. Después llegarían sus dos pasos -con títulos incluídos- por la dirección técnica del club, donde se consagró como el único entrenador que salió campeón invicto.
Es, sin dudas, uno de los jugadores que mejor representó al club en una década histórica para River, que llegó a lo más alto del mundo gracias a jugadores como el Tolo, que dejó de mostrar su garra en el Monumental hace exactamente 24 años.
Reviví la final del mundo con el Tolo de titular: