Pese a que se temió que podría recibir más de una fecha por agredir a un rival, la AFA sancionó al subcapitán de River con un solo partido de suspensión. Regresará ante Tigre.
Se sacó. El codazo desleal que recibió de César Pereyra lo llevó a reaccionar de una manera inusual y lo terminó pagando de la peor manera: le devolvió el golpe al jugador de Belgrano y se terminó yendo expulsado apenas comenzó el segundo tiempo en el Mario Kempes.
Aunque la reacción no resultó todo lo grave que pudo haber sido. Primero, porque River afrontó casi 45 minutos sin su jugador más regular, más cerebral, y ganó el partido. Y segundo, porque la suspensión que le aplicó el Tribunal de Disciplina de la AFA no fue tan dura como se temió en un principio.
Desde Núñez temieron que la agresión sin pelota de Ponzio y su consecuente roja directa derivara en al menos dos fechas de suspensión. Pero el golpe previo de Pereyra resultó un atenuante para la sanción del jugador de River, que en definitiva solo se perderá el duelo ante Estudiantes.
Contra Tigre, Ramón podrá contar nuevamente con ese jugador que resulta prácticamente irremplazable en el once titular de La Banda.