Hace 62 años se puso la camiseta millonaria el crack uruguayo, que jugó con los máximos referentes de River e hizo historia a mediados de siglo.
“La gente ya no come por ver a Walter Gómez”, es la frase más recordada para dar una magnitud de lo que este animal del área supo hacer con La Banda.
Después de dejar su huella en Nacional de Montevideo, el delantero había sido suspendido por un año, por lo que Antonio Vespucio Liberti, con gran lucidez, decidió adquirir su pase. “Pagó un millón de pesos por mi pase; era un montón de plata”, dijo alguna vez Gómez.
Que nos disculpe el gran Enzo Francéscoli, pero el responsable de que en el Monumental se haya escuchado por primera vez el “U-ru-guayo, u-ru-guayo” fue Walter Gómez, que empezó a escribir una de las páginas doradas de River hace 62 años.
Un 2 de Abril se puso oficialmente la camiseta millonaria, en Rosario contra Newell’s. Y como no podía ser de otra manera, al minuto de juego ya la había mandado al fondo del arco. “El pase me lo dio Labruna. Cuando volvíamos para la mitad de cancha, Angelito me dijo: ‘Es a cuenta de todos los que vas a hacer conmigo'”, recordó en una entrevista el uruguayo.
Y cuánta razón tenía Angelito, porque Walter Gómez vistió con grandeza la camiseta de River desde 1950 hasta 1955. En ese período ganó el bicampeonato de 1952-53 y el título de 1955 (el primero del tricampeonato de los ’50). En esa media década, Gómez hizo 75 goles, para justificar a todos los que dejaban de almorzar para disfrutar de su magia.
Se dice que con su llegada se formó “la segunda máquina”, porque jugaba junto a otros temibles delanteros como Prado, Vernazza, Labruna y Loustau.
Se fue hace poco más de ocho años, un 4 de Marzo de 2004. Pero en River siempre va a estar presente el “U-ru-guayo, u-ru-guayo”.