(ASUNCIÓN – ENVIADO ESPECIAL) Los hinchas que viajaron a Paraguay alentaron desde el principio, pero perdieron la paciencia a los 39 minutos del primer tiempo y, a partir de ese momento, se dedicaron a manifestar su repudio hacia los jugadores a través de canciones. Sin embargo, se fueron muy tristes.

Casi 1.500 personas acompañaron a River en el Defensores del Chaco, ubicados en una de las tribunas laterales del estadio más importante de Paraguay y con el colorido habitual. El grueso de la gente llegó desde Buenos Aires y alrededores, aunque también hubo simpatizantes de Formosa y otras provincias limítrofes al país guaraní. Los hinchas alentaron desde el comienzo, con el optimismo habitual, pero perdieron la paciencia a los 39 minutos del primer tiempo y empezaron a cantar contra los jugadores.

Las primeras advertencias llegaron mediante el tradicional “y River ponga huevo”, pero unos minutos después la gente pasó a los insultos: “Jugadores, la con… de su madre / A ver si ponen huevo, que no juegan con nadie”. Y más allá de que Falcao abrió el marcador desde los doce pasos y llegó la calma durante el entretiempo y los instantes iniciales del complemento, el “movete, River movete” volvió a sonar como una especie de aviso, segundos después de que Diego Buonanotte se fuera expulsado.

Nacional llegó al segundo gol e inmediatamente la gente volvió a la carga con la misma canción que en la etapa inicial, aunque le agregó un poco más de dramatismo a la situación: “Jugadores, la con… de su madre / Si pierden esta noche, acá no queda nadie”, fue el nuevo aviso. Después llegó el turno del famoso “que se vayan todos”, pero la tristeza invadió la tribuna visitante y el pitazo final de Leonardo Gaciba desencadenó una nueva frustración en los hinchas, quienes se fueron cabizbajos y en silencio.

Imagen: La Página Millonaria / Enviado especial.