Será como consecuencia de la falta de pago por el pase de Galmarini. Vencida la séptima cuota de 50 mil dólares, desde Victoria se cansaron de esperar porque ni siquiera lograron comunicarse con los directivos de Núñez. ¡El papelón que faltaba!

El bochorno sobrevoló Núñez la semana pasada, cuando el ministro del Interior y directivo de Tigre, Sergio Massa, avisó que “un club grande no puede vivir de uno chico”. Pero pareciera que las palabras de Massa no llegaron al Monumental y el papelón se tornó inevitable: según lo confirmó el vicepresidente del Matador, Alfredo Reta, Tigre pedirá este jueves la inhibición de River por la falta de pago de las cuotas del pase de Martín Galmarini.

“Estamos preparando todos los papeles para mañana a más tardar presentar el pedido de inhibición sobre River. De las diez cuotas de 50 mil dólares preestablecidas, ya hay siete vencidas e impagas y ni siquiera recibimos información sobre cómo van a pagar eso porque tampoco nos pudimos contactar con los dirigentes de River”, sentenció Reta, por La Red.

La Página Millonaria contactó a varios directivos del club de Núñez y sólo Pablo Singerman se mostró al tanto de esta escandalosa situación, aunque aclaró que no recibió ningún llamado de Tigre. “Me parece rarísimo que no se hayan podido comunicar con ningún dirigente. A mí nunca me llamaron, pero es raro que tampoco se pudieran comunicar con Aguilar, Israel o el tesorero del club”, sostuvo el directivo, que por otra parte desestimó la posibilidad de la inhibición.

“No creemos que Tigre llegue a esa instancia. Quizás sea la intención de algunos dirigentes de Tigre, pero no del club Tigre. Sobre todo porque Tigre también le debe plata a River, por los préstamos de algunos jugadores. Si bien algunos préstamos fueron sin cargo, no todos lo fueron. De todas formas, si llegaran a pedir la inhibición, determinaremos los pasos a seguir con el Departamento de Legales del club”, le detalló Singerman a Riverplate.com.

Además, el directivo millonario expresó que espera que el inconveniente “se pueda resolver documentando la deuda”. Aunque más allá de eso, lo escandaloso es que River ni siquiera pueda afrontar una deuda mínima como la que enmarca al pase de Galmarini. En referencia a ello, Singerman sostuvo: “Sí, es duro que River no haya podido cancelar esos pagos, porque no se trata de una suma importante. Pero también tenemos que entender que al club no entró dinero y quizás se priorizó el pago de cuestiones más urgentes, como el pago a los jugadores”.