Pese a que buscó aparentar unidad entrecuerpo técnico yplantel, con el cruce inesperado que protagonizó con un periodista Gorosito no hizo más que denotar debilidad en plena conferencia de prensa. Además, instaló en escena una crisis interna de la que prácticamente nadie había hablado. “Nosotros no volteamos técnicos”, declaró Ahumada, y Pipo salió a bancarlo con pruebas: él, parece, se voltea solo.

Cuando un técnico exige del apoyo o respaldo de los jugadores para ir a una conferencia de prensa, su figura de líder de grupo pasa inevitablemente a carecer de tal investidura. Más aún en este tipo de casos, en los que justamente lo que se cuestiona es su capacidad de conducción. Acaso, qué entrenador convencido de su posición dentro del plantel empuja a sus dirigidos a que salgan a confirmar que entre ellos no hay ningún tipo de crisis. Por eso, esa especie de escándalo que Néstor Gorosito protagonizó ayer en Ezeiza con el periodista de Clarín y radio La Red, Hernán Castillo, no hizo otra cosa más que denotar su debilidad.

En especial porqueen ningún momento del cruce los jugadores salieron a bancar a Pipo. Por el contrario, no sólo que se mantuvieron ajenos a una discusión que les resultó completamente inesperada, si no que además tanto Ferrari como Falcao, Ahumada y Gerlo se mostraron incómodos con la disputa que el propio técnico se encargó de instalar. “Fue una situación muy incómoda. Nos vimos en el medio de otra cuestión y no entendíamos nada porque Gorosito empezó a hablar de otras cosas”, declaró Paco, tras el papelón. Por lo que el técnico no logró su cometido de desmentir la crisis en River y, como contrapartida, se ocupó de ventilarla.

Porque con ese ataque de furia, el técnico millonario puso en boca de todos el malestar por parte de ciertos jugadores, cosa que hasta el martes al mediodía -aún a pesar de la nota que salió publicada en Clarín- resultaba intrascendente. Sin embargo, ahora los por qué de ese distanciamiento de algunos integrantes del plantel para con Gorosito se repiten en cada medio. Talcomo lo explicó Castillo en La Página Millonaria Radio, el cuestionamiento surge a raíz de las decisiones controvertidas quetoma Pipo, como el debut de Roberto Pereira contra Huracán, cuando el pibe de la Quinta ni siquiera había entrenado con el plantel. O la exclusión de Gustavo Bou del plantel profesional el lunes previo al Superclásico y la posterior reinclusión del juvenil directamente como titular en La Bombonera, para que después recibiera la orden de volver a entrenar en Reserva.

O la sorpresiva convocatoria al banco de suplentes de Strahman y la no concentración de Mauro Rosales para ese mismo partido, que finalmente terminó jugando el ex Newell’s, mientras el delantero de Gustavo Zapata lo vio desde el banco. Todo eso, sumado a las idasy vueltas que adopta para con jugadores como Abelairas y Domingo,a la incertidumbre propia de este River, y al desfile sin fin de los pibes de las inferiores, que suben y bajan a sus respectivas categorías sin siquiera debutar en Primera, terminó generando cierto resquemor en parte del grupo. Aunque nada lo suficientemente grave como para que Gorosito reaccionara, pero lo hizo y -sin darse cuenta- echó por tierra una de sus características que hasta ayer más loresguardaba en su cargodentro de un Mundo River convulsionado: el perfil bajo.

Foto: Fotobaires.