El Millonario dominaba, pero no tenía profundidad, hasta que el francés apareció para darle tres puntos vitales. River aprovechó la posibilidad de recuperarse del empate en Mar del Plata y quedó a un punto de Instituto.

Había que ganar. El resultado de Instituto y la presión de Central obligaban al Millonario a llevarse los tres puntos y La Banda no podía, hasta que apareció el salvador.

River dominó de principio a fin en lo que respecta a control de la pelota, y tuvo varias situaciones claras. Juan Manuel Díaz, con dos cabezazos, y el Torito, con un par de derechazos, estuvieron a punto de abrir el marcador.

Sin embargo, los minutos pasaban y el Millonario veía como se le escapaba una nueva chance de acercarse a los cordobeses, hasta que se acordó que tiene a un goleador de ésos que no se encuentran todos los días.

El Chori, para acallar un poco las críticas, le puso un centro milimétrico al goleador millonario en el año, que se elevó como un basquetbolista y mandó la pelota al fondo de la red, para desatar el delirio de los hinchas y también de los jugadores, que pudieron desahogarse.

El resto del partido transcurrió en un mentiroso ataque jujeño, porque River siguió manejando la pelota con Cirigliano -figura, de no haber sido por el gol de David- y un Ocampos muy picante, que entró como Almeyda quiere.

River está vivo. Estamos destinados a sufrir hasta el final, pero estamos ahí, a un punto. Y si Instituto cree que le va a ser fácil salir primero, que sepa que el más grande del continente le está pisando los talones y no se da por vencido.

Mirá el gol de la victoria!