Los dirigentes se niegan a desprenderse del volante, que pretende volver a Europa a cualquier costo. “Si no se da cuenta de que está en River, va a terminar siendo el jardinero del club”, tiró D’Onofrio.
Está claro, River no está dispuesto a despilfarrar el patrimonio del club. Por eso, cuando el préstamo de Ezequiel Cirigliano con Hellas Verona llegó a su fin y el jugador se presentó al inicio de la pretemporada con el plantel conducido por Marcelo Gallardo, todo hizo suponer que el volante tendría una segunda etapa en el club de Núñez.
Es que la oferta que hizo el conjunto italiano para retener al jugador surgido de las Inferiores riverplatenses estuvo muy alejada de los 2,5 millones que se habían pautado como opción de compra por el 50 por ciento del pase. Sin embargo, el propio Cirigliano decidió forzar su venta con una postura insólita: se bajó de la pretemporada en Miami alegando que necesita regresar a Europa por una cuestión personal, pero sin atender que River no puede regalar su transferencia.
De ahí entonces que Rodolfo D’Onofrio, anoche en reunión de Comisión Directiva, tuviera palabras más que fuertes en contra del volante a la hora de explicarles al resto de los directivos cuál es la situación de aquél que alguna vez fue señalado como el sucesor de Mascherano: “Si no se da cuenta de que es profesional y que está en River, va a terminar siendo el jardinero del club”.
“No quiere jugar en River y está forzando la salida. Pero la oferta que hicieron es muy inferior a lo que pretendemos y pretendemos venderlo en una cifra justa”, sentenció el presidente.
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