Como si faltara algún motivo para creer que el partido de esta tarde será crucial, los rosarinos ganaron con lo justo y quedaron segundos, a la espera del resultado del Millonario.

La idea es clara: River tiene que ganar. Si se puede jugando bien, con fiesta y baile, pero tiene que llevarse los tres puntos. Por el rival, porque quedan pocas fechas y ahora también porque corre serio riesgo de salir de la zona de ascenso directo.

Rosario Central le ganó en Arroyito a Deportivo Merlo y pasó por un punto a River. Es cierto, tiene un partido más, pero es un motivo que se suma a la lista de razones por las que Matías Almeyda y sus dirigidos están obligados a quedarse con el partido.

Por suerte, River sigue dependiendo de sí mismo, y es por eso que con un triunfo quedará como único escolta, a un punto de los cordobeses y con la confianza por las nubes.

Un empate dejaría al Millonario en el segundo lugar, pero con los mismos puntos que Rosario Central y a la espera del resultado de Quilmes.

Así están las cosas. El Monumental va a explotar de hinchas del más grande y los jugadores tendrán la responsabilidad de demostrar que están a la altura de las circunstancias.