River volvió a menospreciar la experiencia y jerarquía de Trezeguet. Sin explicación pública mediante, lo marginaron del plantel y frustraron su sueño de retirarse con la camiseta de sus amores. El peor agradecimiento para una figura que bajó de su pedestal para ayudar al club en el peor momento de su historia.
Lo esperaba todo River. Se trataba del regreso de ese campeón del mundo que vino al club para ofrendar sus goles en el momento más delicado de la historia del club, que cumplió con creces y que se tuvo que ir por decisión de Ramón. “Nunca voy a revelar lo que realmente pasó”, fue la enigmática explicación del riojano a mediados de 2013, pero ese manto de incertidumbre que sembró no alcanzó para mermar la disconformidad del hincha para con su decisión.
El veredicto lo reflejó el Monumental: promediando ese semestre, cuando el equipo no le hacía un gol a nadie, quedaba sin chances en el torneo y eliminado de la Sudamericana, la gente le reprochó aquella medida al Pelado. “Olé, olé, olé, David, David”, tronó en el Antonio Vespucio Liberti, durante el último duelo copero, frente a Lanús.
Sumado a ello, parte de la dirigencia que hoy conduce al club también cuestionaba que River se desprendiera de una figura a nivel mundial (sobre todo porque Passarella la había cedido a Newell’s asumiendo pagar una parte del sueldo). Entones, ahora, con la Comisión Directiva renovada y la renuncia indeclinable de Ramón, todo Núñez se entusiasmó con la idea de volver a ver a David Trezeguet con La Banda.
Acaso, cómo menospreciar a un goleador de su talla, que con todos sus años a cuestas convirtió un gol cada dos partidos jugados (17 en 38) y que revalidó en Rosario, aún entre lesiones y pocos minutos de juego, su condición de artillero nato. No por nada en Turín, idolatrado por todo Juventus, sigue despertando homenajes y rumores de regreso. Pero además de ello, cómo darle la espalda a un tipo que resignó contratos exorbitantes para cumplir su sueño de vestir la camiseta que ama.
Sin embargo, en estas últimas horas, River volvió a boicotearse a sí mismo y decidió que no contará con Trezeguet para la próxima temporada. Sí, parece que al campeón ya no le hace falta semejante experiencia y jerarquía. Aun cuando no realizó ninguna contratación, se dio el lujo de menospreciar un refuerzo invalorable a costo cero. Insólito, ridículo, más para un año cargado de torneos y copas.
Y como no podía ser de otra forma, nadie explicó realmente el porqué de la decisión. Se perjura que su salida del club está relacionada a una supuesta mala relación con Cavenaghi; a una aparente decisión técnica por parte de Gallardo; y hasta a una medida de los dirigentes, que pretenderían tenerlo vinculado al club, pero detrás de un escritorio. Infinitos rumores, ninguna certeza. O sí: lo único que estuvo claro en todo momento fue que Trezeguet quería volver y retirarse en el club de sus amores, pero -otra vez- no lo dejaron.