River se despidió del campeonato en Rosario principalmente por la falta de respuesta de sus jugadores. Pero las matemáticas, pese a que todavía dan, tampoco le son muy favorables. Como mínimo, tendría que ganar las siete fechas restantes y rezar…
Con la derrota de ayer en el Parque Independencia, el equipo de Néstor Gorosito quedó a siete puntos del líder Vélez. Una diferencia que en situaciones normales no resultaría lapidaria, menos aún cuando resta el triple de unidades por jugarse, pero la apática realidad que atraviesa el plantel millonario es un factor determinante para que la suerte de River en el Clausura sea anticipada.
Sin embargo, el conjunto millonario no quedó a años luz de levantar su 34º título sólo por una cuestión futbolística, sino también matemática. Es que si bien los números todavía le son favorables y Gorosito se niega a bajarse del torneo antes de tiempo, no se puede obviar que La Banda necesitaría de una ecuación más que compleja para adueñarse del campeonato.
Teniendo en cuenta los 19 puntos que tiene el equipo de Gorosito y los 40 que -como mínimo- suele necesitar un campeón para coronarse como tal, River no sólo estaría obligado a ganar los siete partidos restantes. También dependería de que Vélez no saque más de 14 unidades, porque sino ya no tendría forma de alcanzar al club de Liniers.
Aunque teniendo en cuenta el fixture que tiene por delante el conjunto dirigido por Ricardo Gareca, no resulta imposible que Vélez sólo se quede con dos tercios de los puntos en juego. Es que debe enfrentar a tres equipos que pelean el descenso (Racing, Gimnasia y Gimnasia de Jujuy), dos que le pelean la punta del torneo (Lanús y Huracán) y además recibirá a Boca y Newell’s en el Amalfitani. Entonces, es cierto, nada es imposible, pero como se explicó antes, el principal rival de River es River mismo.
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