(Santa Fe – Enviado Especial) Suspendido por la expulsión ante Olimpo, Juan José López no pudo seguir el partido desde el banco de suplentes, pero se comunicó permanentemente con Héctor Pitarch y el Pato Fillol.
La historia empezó el domingo pasado: el Negro López y sus dirigidos salieron tarde a jugar el segundo tiempo contra Olimpo y, en consecuencia, Sergio Pezzotta, amparado en el reglamento, lo echó. Como la sanción no brinda la posibilidad de que un DT pague la multa, JJ no tuvo otra opción que buscar un lugar alternativo.
El técnico de River podría haber ido a un palco, pero se ubicó en una especie de balcón, a la izquierda de la cabecera local, más precisamente debajo de una bandera cuya leyenda era “La píldora de la vida”. Desde ahí observó todo el partido y se comunicó con sus colaboradores a través de un handy.
Fillol, de paso irregular como entrenador de Racing, fue la cara visible a la hora de transmitir las indicaciones y Pitarch, quien ya había sido DT interino y suplente en otras etapas, se encargó de supervisar los movimientos precompetitivos de los relevos y de otras tareas junto con los demás miembros del cuerpo técnico.
¿Cómo fue la experiencia de seguir las acciones en un sector distintopara el Negro? “Siempre lo tengo que mirar desde afuera, pero esta vez fue desde otro ángulo, ja ja. Estamos muy integrados con Fillol y Pitarch, todos colaboramos para que los jugadores hicieran lo de hoy (por anoche)”, explicó.
Minutos antes de que comenzara el partido, JJ charló con sus futbolistas durante la entrada en calor y luego mantuvo un contacto fluido con sus ayudantes de campo, quienes se saludaron efusivamente con el DT cuando se reencontraron en el vestuario visitante para demostrar rostros felices, tras una noche a puro handy.
Imagen: FotoBaires / Archivo.