Tras una disputa encarnizada entre un empresario y el padre de Radamel, el delantero prolongaría su vínculo con La Banda hasta 2012 y le reconocería al club el 50 por ciento de la propiedad del pase. Pero, ¿por qué renueva? ¿River recurrió al TAS? ¿Lo venden en junio?
La novela en torno a la renovación del contrato de Radamel Falcao no es nada sencilla. El colombiano llegó a River en 2002 de la mano del empresario Silvano Espíndola, amigo del padre del jugador y propietario de la escuela de fútbol Fair Play, de Bogotá. Al fichar en el club de Núñez, la institución millonaria desembolsó 350 mil dólares para quedarse con los derechos federativos y un 50 por ciento del pase del delantero. Mientras que un 10 por ciento quedaría en manos del representante Néstor Sívori y el 40 restante para la familia del por entonces juvenil.
Aunque, por la gran relación que mantenían, Espíndola pasó a figurar como apoderado para cobrar ese eventual porcentaje de los Falcao. Sin embargo, una vez instalado el éxito de Radamel en la primera de La Banda, el empresario y el padre del jugador tomaron distancia. En especial en el año 2007, cuando Fluminense le ofreció al Tigre un contrato de 1,3 millones de dólares. Ante tamaña oferta, la familia de Radamel viajó a Río de Janeiro para confirmar la propuesta y allí se habría enterado que de esa suma se iban descontar 300 mil dólares.
La diferencia -según cuentan desde el círculo íntimo del delantero- tenía aparente destino en una cuenta bancaria en Miami, propiedad de un supuesto agente de Fair Play y actual representante de socios en River. Entonces, a partir de ahí, comenzó una disputa de porcentajes a la que el club de Núñez era ajeno, pero no tanto. Porque en 2008, cuando Deportivo La Coruña hizo una oferta importante por Falcao, el propio jugador decidió declinarla debido a que los porcentajes que percibiría su familia no estaban claros.
A raíz de eso, la perjudicada pasó a ser la institución millonaria, que no podía vender ni renovarle el contrato al colombiano hasta que toda esta situación se solucionara. Y eso es lo que finalmente parece haberse zanjado en las últimas horas: Fair Play se quedaría con un 10 por ciento del pase y la familia Falcao con los restantes 30. Por lo que después habría llegado el momento de negociar el nuevo vínculo con River. Un vínculo al que Radamel se comprometió públicamente en reiteradas ocasiones, en las que explicó que lo hacía porque se debía al club.
Pero más allá de eso, alguna versión indicó que -en medio de la disputa entre Espíndola y los Falcao- desde el Monumental habían recurrido al TAS (Tribunal de Arbitraje Deportivo) y allí habrían conseguido la habilitación para renovar el contrato del jugador automáticamente en junio. Cosa que finalmente ocurriría la próxima semana, luego de que los dirigentes millonarios aseguren que se pondrán al día con el delantero y le mejoren sustancialmente los números de su prima. Una vez puesto el gancho, y como no podía ser de otra forma, River saldrá a escuchar ofertas por el mejor de sus delanteros.
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