Aprovechando su viaje por Madrid, Turnes se reunió con el histórico exjugador y técnico de La Banda para brindarle un homenaje en nombre de todo River.
En medio de una gestión cuestionada por el destrato a diferentes glorias e ídolos del club, los dirigentes de River homenajearon a Alfredo Di Stéfano, el inolvidable jugador que surgió de la cantera millonaria en 1945 y que supo demostrar sus condiciones tanto adentro de la cancha como desde el banco de suplentes, en su rol de director técnico.
Con La Banda conquistó los torneos de 1945 y 1947, y como entrenador se consagró en 1982. Aunque su máximo esplendor lo vivió con el Real Madrid, en donde jugó varios años, dirigió y también conquistó una decena de títulos.
De ahí entonces que la Casa Blanca lo nombrara en 2000 como presidente honorario de su institución, que el avión que traslada al plantel profesional se llame La Saeta y que el estadio del Real Madrid B lleve el nombre del mítico goleador que en Núñez convirtió 64 goles en 85 partidos jugados.
“Don Alfredo lagrimeó y me pasó su emoción a mí”, declaró el vicepresidente de River, Diego Turnes, después del homenaje que le brindó en Madrid a Di Stéfano, que hace algunos años fue considerado por la FIFA como uno de los cinco mejores jugadores de toda la historia.
En ese homenaje, Turnes le entregó una camiseta de River, un medallón de bronce y una plaqueta con el banderín de River. Del Más Grande para uno de los más grandes.