River jugó un partido horrible en el Nuevo Gasómetro, pero el plantel se mostró conforme con el empate pese a que dejó escapar la posibilidad de cerrar la semana ganándole a San Lorenzo y alcanzando a Huracán en la pelea de abajo. Ahora cuenta con 22 puntos, que -en promedio- es la misma cantidad de unidades que lo llevó a este presente. Quedan 12 en juego, ¡a no dormirse ni conformarse!

Es cierto que el triunfo sobre Boca en el Monumental está por encima de todo y todavía se festeja. No por nada dicen que es un partido aparte, no hay coyuntura ni apremios del momento que opaquen la alegría del ‘Mundo River’ (ni la amargura del ‘Mundo Boca’, claro). Mucho menos después de haberles ganado con semejante fiesta. Pero también es cierto que el campeonato continúa y la situación del club de Núñez no invita al relajo ni las especulaciones.

Por eso, alegría superclásica al margen, el empate de ayer frente a San Lorenzo resultó demasiado poco. Primero, porque se esperaba que con el cambio de técnico y el efecto anímico que implica ganarle a Boca, el equipo tuviera una actitud mucho más combativa, altanera y prepotente. O que al menos, pese al calor agobiante que reinó durante el encuentro, generara una situación capaz de quebrar esa monótona igualdad. Una, al menos una, pero no hubo manera. Salvo por el remate de Ferrero en el primer tiempo, que surgió de un rebote, los dirigidos por Juan José López ni llegaron al arco de Migliore.

Y segundo, porque el promedio de River necesitaba más que sacar “un punto en una cancha complicada”, como destacó Ferrero tras el empate, con cierto positivismo exagerado. Aunque el defensor no fue el único que se mostró conforme. “San Lorenzo tuvo unas horas más de descanso y esta cancha es la más grande de Argentina. A nosotros el empate nos sirve, había que sumar”, manifestó JJ, acoplándose a ese conformismo que no sólo no se condice con la historia de La Banda, sino que tampoco alcanza para su presente.

Está claro que empatar siempre es mejor que perder, pero River ya acumuló demasiados empates en lo que va del campeonato como para seguir creyendo que le alcanza con sumar. Así lo demuestran sus 22 puntos, que lo ubican en la séptima posición del campeonato y ni siquiera le permitieron alcanzar al pobrísimo Huracán en la tabla del Descenso. Pero lo que es peor, es que -en promedio- el conjunto de Núñez tiene hoy las mismas unidades que durante los últimos dos años lo llevaron a forjar campañas de 40 y pico de puntos. Esas campañas que lo sumergieron en zona de Promoción y en el conformismo barato.

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