Con el regreso de Ramón y en Córdoba, River tendrá la misión de empezar a desandar el camino hacia la recuperación de aquella idiosincrasia ganadora que singó al primer siglo de su historia. Allí, en la misma ciudad y frente al mismo rival con el que tocó fondo, deberá dar el primer paso hacia la verdadera resurrección.
Casi 600 días pasaron de aquella dolorosa noche en Parque Alberdi. De la mano de Román, del penal cobrado por Pitana a instancias de su juez de línea y del gol de César Mansanelli. De la estocada final de César Pereyra y de la suspensión del partido con el encapuchado en la mitad del campo de juego.
Fueron 599 días exactos en los que River escribió la página más dolorosa de su historia, atravesó el campeonato que jamás debió haber jugado y regresó al lugar que nunca debió haber abandonado. Fueron tiempos de caos y desesperanza que encontraron en el 23 de junio de 2012, el día del ascenso, un atisbo de alivio.
Pero fue recién el 2 de diciembre que River recobró la esperanza, la ilusión. La llegada de Ramón les devolvió al club y su gente, al mítico Mundo River, la alegría de su alma. Apenas un partido oficial y cinco amistosos de verano bastaron para que el técnico más ganador en la historia del club les devolviera la posibilidad de creer que aún puede levantarse.
Que no todo está perdido, que la grandeza sigue siendo sinónimo de La Banda. Que trece años de malas administraciones no opacarán una vida de gloria. Que todavía se puede jugar, que todavía se puede disfrutar y reencontrar el camino de la victoria. Para eso, nada mejor que volver a empezar en el mismo lugar y ante el mismo rival. A saldar la deuda pendiente, a recuperar la historia.
Entrá y anticipá el resultado: ¿Por cuánto ganará River esta noche en Córdoba?
El equipo: Así formará el once inicial de Ramón ante Belgrano.