Es extraño cada vez que se habla de él y se lo vincula a River. Parece difícil de entender como un arquero nacido en Marruecos y que juega en España pueda haberse hecho tan fanático del club más grande de la Argentina. Pero pasó y quien reune todas estas particularidades es Yassine Bounou, más conocido como Bono, guardameta del Sevilla y figura de la Selección de Marruecos en el último Mundial.

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En reiteradas ocasiones, el Marroquí mostró su amor y fanatismo por River. Tiene de ídolo al Burrito Ortega, su perro se llama Ariel por el jujeño y además estuvo presente en el Santiago Bernabeu en la histórica final contra Boca en 2018.

Bono habla muy bien el español desde que pasó por el Atlético Madrid B y desde entonces, cuando uno lo escucha declarar, parece un argentino más: “lo aprendí entre 2012 y 2014, cuando estuve en el Aleti. Había varios con los que compartía horas de música y TV de su país“, le cuenta a Infobae en una entrevista.

La 10 de Ariel Arnaldo llegó a manos de Bono en pleno Mundial de Qatar.

La 10 de Ariel Arnaldo llegó a manos de Bono en pleno Mundial de Qatar.

A la hora de profundizar en su sueño de vestir la camiseta del Más Grande, dijo que le “encantaría jugar allí alguna vez, pero nunca se sabe. Ojalá suceda. Me encanta ese ambiente, lo que cantan, cómo se vive“. Hace algunos meses, Bono y el Burrito Ortega lograron intercambiar camisetas a través de un periodista y para él fue un sueño cumplido.

“Es mi ídolo desde niño y él lo sabe. Lo pudimos hablar por las redes sociales. Mi perro se llama “Ariel” en su homenaje. Me emocioné mucho al recibir la camiseta de “Orteguita” y me envió un mensaje de video“, agregó.

Por último, el guardameta de 32 años que ya tiene casi 140 partidos disputados en Sevilla, contó en detalle la anécdota de cómo llegó a estar en Madrid para ver la final River-Boca de 2018, con ayuda de un colega y ex arquero de River: “Yo jugaba en ese entonces en el Girona y me lesioné ante el Atlético Madrid y al terminar el partido, me acerqué a (Germán) Burgos para preguntarle si tenía entradas para esa final y me dijo “sos un hijo de p… te lesionaste a propósito”, pero no, era en serio la lesión. La entrada me la terminó consiguiendo (Leandro) Chichizola, que estaba en el Getafe y es amigo mío“.