No lo pensó. Solo lo sintió y lo hizo. Fue tanto lo que para Daniel, quien junto a su padre tiene un emprendimiento de colocación de pasacalles, significó el gol de Gonzalo Pity Martínez a Boca en la final de la Copa Libertadores 2018, que necesitó agradecérselo. Lo hizo a su manera: con un cartel que colgó en la mismísima casa del mendocino. Al otro día, su vida cambió por completo.

Se cumplen cinco años de la final eterna y del día en que a Daniel hijo (porque su padre se llama igual), llevó su fanatismo hasta la mismísima casa del Pity y hasta se convirtió -por un rato- en investigador.

Es que necesitaba saber dónde vivía el jugador y recordó el triste episodio que el Pity vivió en febrero de 2017, cuando el auto que tenía por entonces fue incendiado cuando estaba estacionado en su casa. Recordó que había leído un artículo sobre lo ocurrido y que el mismo mencionaba el barrio donde había ocurrido el hecho. Hizo un reconocimiento de la foto del vehículo, de la casa, fue al barrio y la encontró.

Allí, junto a su padre, colgaron el pasacalles que le daría su momento de fama. “Pity, eternamente gracias por tus locuras. Hasta pronto”, rezaba el cartel que además del reconocimiento por lo hecho en Madrid contra Boca con la 10 de River, dejó una especie de profecía que se cumpliría, justamente, también cinco años después porque en ese tiempo, el futbolista regresó al Más Grande.

El pasacalles para agradecerle al Pity Martínez por su gol en la final de Madrid

Hasta ahí, un gesto de fanático, pero la vida seguía normal para Daniel. Sin embargo, al otro día recibió un correo electrónico por parte de un periodista que le decía que había visto el pasacalle y que quería hacerle una nota. Aquello que creyó que sería una simple mención, fue la mismísima tapa del diario Olé del otro día. A sus 29 años vivía la mayor locura de su vida. Así lo recuerda en La Página Millonaria y tiene un pedido especial para hacerle al Pity Martínez.

¿Sabés si Gonzalo supo del pasacalles? ¿Se contactó con vos?

Uh… ni me preguntes. No tuve la suerte de saber qué sintió o qué le pasó cuando lo vio. Me hubiese encantado saber, ¡me encantaría, bah! Es que, bueno, yo puse el pasacalles con mi papá y él enseguida se iba a Estados Unidos, entonces no sé qué habrá pensado.

¿Y en tu trabajo cómo repercutió?

Fue una locura. Me acuerdo que llamaban de muchos medios, de radios, de provincias, en ese momento fue un montón y bueno, desde ahí pasa que cuando se acerca la fecha del 9 del 12 tengo varios pedidos.

¿Y qué te piden?

Bueno, generalmente cada año siempre piden cargadas o recordatorios para los hinchas de Boca y si bien ya pasaron cinco años, al final siempre parece que fue ayer. Y entonces uno lo encara con más amor al trabajo porque nos vemos representados en eso porque somos hinchas de River.

¿Son creativos los pedidos?

Algunos sí, te hacen reír. Yo hago lo que me piden siempre y cuando no sea con insultos, siempre dentro de lo que es el folklore de la cargada, nunca pasarse de ese límite. Hasta ahora solo me pasó una vez y le dije, ‘no, mirá, por qué no ponés otra cosa’. Se puede recordar y se puede cargar al mismo tiempo, pero ya tampoco pasarte de esa raya para hacer algo violento.

¿Cuántos pedidos tuviste para hoy?

¿Sobre la final? Seis, que se suman a los que tenemos ya de otras cosas como cumpleaños, tenemos otro de un chico que le pide perdón a la novia, otro que le pide casamiento, o sea, es variado… Pero en el caso del recuerdo de la final de Madrid hay algunos que son pícaros y que creo que hasta el de Boca se reiría y diría ‘no, mirá este lo que hizo’.

¿Cómo y donde viste la final?

Ese día, como cábala, lo vi en la casa de unos amigos donde ya había visto la ida y bueno, fue una fiesta, pero lo loco de esa final fue que al partido completo lo vi como tres años después porque estábamos tan enloquecidos que no presté atención a los detalles. Cuando lo volví a ver completo no podía creer todo lo que había pasado.

Si hoy tuvieras que ponerle otro pasacalles al Pity, ¿qué diría?

Que gracias por volver. Pero sobre todo, si me dejás, lo que más quisiera es poder saber si vio o supo de aquel que le puse en 2018. Me encantaría que me diga algo. Yo al Pity lo respeto mucho porque supo ganarse al hincha pese a que al principio era resistido en River, como que no lograba meterse, pero se acostumbró a hacerle goles a Boca y hoy ellos le tienen miedo.

¿Por qué sos hincha de River?

Por mi viejo, que a la vez se hizo hincha por un vecino, pero lo mejor que pasó en mi familia es que hay un caso de un primito que era hincha de un club, uno que perdió esa final (dice y se ríe), que bueno, vio aquel partido, aquella final de 2018 y se hizo de River y hoy es un fanático más.

¿Y aquel River campeón de la Copa Libertadores 2018 qué fue para vos?

Un equipo increíble. Mirá que yo voy a la cancha siempre que puedo, porque es difícil conseguir entrada, pero voy de local cada vez que puedo e incluso de visitante, pero aquella Copa tuvo momentos épicos, como el partido con Independiente, encima nos tocaban rivales argentinos, también jugamos con Racing y bueno, en la final, la corrida del Pity fue el éxtasis.


¿Cambió tu vida desde entonces?

Sí, tengo cinco años más (se ríe), tuve una hija que tiene un año y medio y ya es hincha de River, obvio. Pero también cambió como hincha de River; nos pasó a todos, creo, porque con Gallardo se creó esa paternidad sobre Boca y esa final marçó un antes y un después en la vida de los dos clubes, de los dos equipos y de los hinchas, sin duda.

¿Enmarcaste el diario?

Ni hblar. Yo creí que iba a salir en un recortecito, pero al otro día fuimos a comprarlo y estábamos en la tapa. No lo podíamos creer. Nos compramos como cinco diarios.. jaja y obvio que lo enmarcamos y lo tenemos porque entre tantos millones de hinchas de River que hay, bueno, nosotros llegamos a la tapa del diario deportivo más leído del país. Igual, lo importante fue lo otro…

¿Qué cosa?

Lo que pasó en Madrid.