Esta noche, River Plate se despedirá de la Copa Libertadores redondeando un nuevo fracaso que sigue manchando la historia del club. Ya sin chances, se enfrenta al equipo que lo dejó afuera: un conjunto peruano sin historia y fundado hace cinco años. Patético.
Lamentablemente, en los últimos años, el hecho de protagonizar episodios vergonzosos que ensucian la rica historia de River se ha convertido en algo común y corriente. Estos jugadores ya demostraron no estar a la altura de las circunstancias, pero, sin embargo, continúan vistiendo la camiseta que alguna vez defendieron Labruna, Francescoli o Alonso; entre tantas otras figuras que sufren al ver este presente paupérrimo.
¿Dónde quedó aquel River protagonista de todos los torneos? Aquel River que, podía quedar fuera de la Libertadores o perder un campeonato, pero siempre generaba respeto en cualquier cancha y moría de pie. Ese River que podía perder, pero siempre contra un rival de renombre y en circunstancias decisivas. El mismo River que daba gusto ver jugar, que ganaba campeonatos todos los años y, ése al que todos querían venir a jugar. ¿Dónde?
La actualidad refleja un River completamente distinto: cualquier equipo le pierde el respeto y lo fuerza a cometer un papelón tras otro. Cualquier jugador, técnico o hincha rival se nos rie en la cara y, claro, tiene argumentos de sobra. ¿Por qué? La respuesta esta implícita con tan sólo ver un partido de este equipo que no genera nada y que sigue haciendo historia. En estos últimos años, River se convirtió en una murga sin rumbo, con protagonistas que se preocupan más por estar bien peinados que por jugar.
Hoy por la noche presenciaremos una nueva página negra en la historia del club. Veremos a un equipo ya eliminado jugando por nada, en el Monumental, contra San Martín de Porres. Sí, el mismo Monumental que fuera el escenario de grandes partidos, de lujos, de gambetas y títulos. Aquél que gritó “¡Tricampeón!, ése que vio a “La Máquina” y cantó “Uruguayo, uruguayo”. Esta noche, el Monumental será testigo y llorará un nuevo fracaso de los que, lamentablemente y, poco a poco, nos estamos acostumbrando.
Imagen: La Página Millonaria.




