Marcelo Salas, uno de los últimos ídolos de River, presenció el Superclásico y ayer pasó a ver el entrenamiento, junto con Daniel Passarella y otros dirigentes.
El recuerdo de Marcelo Salas en Núñez sigue latente y la gente se lo demostró en el Monumental, en donde vio la victoria 1-0 sobre Boca y recibió el cariño de los hinchas.
“Sería irresponsable que hablara de la realidad del club, porque no conozco el día a día. Pero espero que mejore, creo River siempre en su historia ha tenido momentos complicados y confío plenamente en los jugadores”, contó el Matador.
El ex delantero, abocado a la dirigencia en su país natal, aseguró que no será entrenador: “No quiero meterme en ese problema, ni siquiera hice el curso. Disfruté mucho como jugador y sé que la parte técnica es muy complicada”.
Además, aseguró que siempre estará dispuesto a ayudar a River y lamentó el alejamiento de Marcelo Bielsa de la Selección de Chile, con quien compartió la primera etapa de las Eliminatorias para el Mundial de Sudáfrica.




