En su regreso a los entrenamientos en Buenos Aires, River trabajó en el gimnasio del club y hasta corrió por Palermo para evitar usar el campo de juego del estadio. Es que las lluvias del fin de semana dejaron el terreno demasiado blando y el sábado lo visitará Central.
El conjunto dirigido por Matías Almeyda retomó hoy las prácticas en el Monumental, post goleada triunfal en Puerto Madryn. Aunque lejos de moverse en el campo de juego del Antonio Vespucio Liberti, como acostumbra a hacer cada vez que se entrena en Núñez, el plantel millonario se tuvo que amoldar a las inclemencias climáticas que azotaron la ciudad de Buenos Aires durante las últimas horas.
Las lluvias del sábado y domingo obligaron al cuerpo técnico a resignar el verde césped para diagramar el entrenamiento en uno de los gimnasios cubiertos del club y en los bosques de Palermo.
Los jugadores que fueron titular frente a Guillermo Brown hicieron una entrada en calor sobre la avenida de Figueroa Alcorta, hasta la esquina de la calle Pampa, y luego se sometieron a diferentes tareas regenerativas.
Mientras que los suplentes y aquellos que no fueron convocados para el partido del sábado participaron de un partido de fútbol informal en el gimnasio del Monumental, con lo que el equipo completó una jornada de trabajo tranquilo y liviano. Mañana, desde las 9.30 en el predio Buenos Aires Football de Benavidez, comenzará la preparación formal para recibir a Central.



