Pese a la sugerencia del cuerpo médico, el volante se bancó un partido entero con una hemorragia que lo obligó a cambiarse cuatro veces de pantalón.
Más allá de su desempeño, que pudo haber sido bueno o malo, Leonardo Ponzio demostró ayer en el Monumental aquello que tantas veces pregonó Matías Almeyda sobre el sacrificio y compromiso de estos jugadores para con el momento que atraviesa el club.
Es que pese a sufrir hemorroides, el ex-Zaragoza decidió jugar el partido frente a Boca Unidos e incluso se negó a salir cuando la hemorragia lo obligó a cambiarse de pantalón cuatro veces y el cuerpo médico le recomendó abandonar el campo de juego.



