En las próximas horas, la Comisión Directiva le ofrecerá una solución a todos los jugadores que no son tenidos en cuenta por Angel Cappa y desean irse con el dinero que les corresponde.
Desde este lunes, River pondrá en marcha una estrategia para evitar que se le sigan sumando problemas con aquellos futbolistas cuyo contrato continúa vigente y no tienen lugar en el plantel, tal es el caso de Nicolás Sánchez, Martín Galmarini y Rodrigo Archubi. La intención de los dirigentes es llegar a un acuerdo sin la necesidad de que los tres recurran a Futbolistas Argentinos Agremiados (FAA), instancia a la que ya apeló Mauro Rosales, por una cifra que rondaría el millón de dólares.
Los tres jugadores mencionados reclaman una deuda y si todo se encamina a buen puerto, los directivos continuarán con Facundo Quiroga, quien sigue ligado al club con un vínculo cuyo vencimiento se producirá el 30 de junio de 2011. El marcador central evalúa propuestas de diversos equipos, pero lógicamente quiere tener la garantía de que podrá cobrar sus haberes sin resignar dinero y a eso apuntan las negociaciones con él antes de que se concrete la desvinculación.
Mucho más compleja se presenta la situación con Nicolás Navarro y Diego Barrado, ya que ambos tienen posturas menos conciliadoras. El mediocampista podría ser contemplativo en una circunstancia determinada, teniendo en cuenta que surgió de la institución y conoce las dificultades que heredó la dirigencia encabezada por Daniel Passarella. En cambio, el arquero no sería tan benévolo y su sueldo elevado representaría una traba importante para que se llegue a un arreglo.
Imagen:La PáginaMillonaria/ Archivo.



