(Incluye video) Personaje pintoresco y simpático, de apariciones fugaces pero decisivas. Para algunos, hasta llegó a ser ídolo gracias a sus goles claves ante rivales importantes. Ese es Nelson “Pipino” Cuevas, el paraguayo que jugó seis años en River y supo ganarse el cariño del pueblo “Millonario”.
Nelson Cuevas surgió del Atlético Tembetary de Paraguay, club en el que debutó en el año 1997. Rápidamente, su velocidad y picardía llamaron la atención de los equipos importantes del continente y hasta de su Selección. Tal es así, que luego de disputar varios partidos con el seleccionado juvenil, recaló en River en 1998 y al año siguiente disputó la Copa América organizada en su país -para su Selección, además, jugó la Copa América del 2007 y los Mundiales del 2002 y 2006-.
A Núñez llegó como un volante por derecha, pero con el correr del tiempo fue adelantándose hasta ubicarse como delantero. Igualmente, le costó mucho tener oportunidades, ya que por delante siempre tuvo atacantes de la talla de Javier Saviola, Juan Pablo Angel, Fernando Cavenaghi, Marcelo Salas y Martín Cardetti, entre otros. Por ello, “Pipino” siempre debió correr desde atrás y tener la chance de jugar ante algún imprevisto o entrando en la segunda parte.
Pero claro, el vértigo que lo caracterizaba servía para desequilibrar un partido en los momentos claves. Además, Cuevas solía agrandarse en los choques más relevantes. Por ello, no es casualidad que se lo recuerde por marcarle goles a Boca (Clausura 2000, Apertura 2004 y en torneos de verano) o por aquella fantástica corrida ante Racing que valió un campeonato. En total, “Cuevitas” jugó 132 partidos en River, marcó 16 goles y ganó cinco títulos: Apertura 1999, Clausura 2000, Clausura 2002, Clausura 2003 y Clausura 2004.
Pero la de River no fue la única camiseta que vistió. En el año 2003 partió hacia el Inter Shanghai de China, donde estuvo seis meses y volvió a Núñez para el 2004. Luego, ese mismo año emigró a Pachuca, equipo donde jugaría hasta 2006 y ganaría el Clausura de ese año. De allí, sería transferido al América del mismo país, pero no obtendría títulos y retornaría a su tierra natal en 2008 para jugar en Libertad. Ahí, se coronó con el Apertura 2008 y eso le valió la contratación del Santos de Brasil, pero allí jugaría sólo seis meses. La Universidad de Chile era su nuevo destino: en el equipo azul conquistó el Apertura 2009 y jugó la Copa Libertadores, y a mitad de año volvió a su país para defender los colores de Olimpia, su club actual. Hoy, a punto de cumplir 30 años, “Pipino” sigue siendo recordado por todo River.
Gol a Racing Club (Clausura 2002):
Gol a Boca Juniors (Apertura 2004):
Imagen: FotoBaires.




