(Incluye galería) Mientras miles de hinchas de River se quedan afuera partido tras partido, la dirigencia insiste en darle toda la tribuna Centenario alta a equipos que de antemano se sabe que no la llenarán. ¿Por qué no pelear para que la ocupe gente del Millonario?
River se está jugando nada más ni nada menos que la vuelta a Primera División y un club de la magnitud de La Banda obliga a jugar siempre a cancha llena, pero por motivos propios y ajenos a la institución, la gente sigue sin poder darle un marco todavía mejor que el que le da a los partidos del campeonato.
Cientos -y en algunos casos miles- de hinchas de River se quedan afuera del Monumental semana tras semana por la ineficacia de la dirigencia, que insiste en darle toda la tribuna Centenario alta a equipos que jamás la llenan ni podrían llenarla.
Otro ejemplo de ello se dio el último sábado. ¿Qué sentido tiene darle semejante cantidad de localidades a la parcialidad de Guillermo Brown? Con el respeto que merece el club de Puerto Madryn, era prácticamente imposible que esa tribuna estuviera llena. Cosa que también ha pasado con otros equipos, como Independiente Rivadavia o Patronato.
Con la cantidad de hinchas que tiene el club más grande de Argentina, ¿por qué no se le da un corralito a los visitantes y la mitad de esa tribuna a la gente de River? Sería una ventaja tanto para la parcialidad millonaria, que contaría con más entradas disponibles, como para la economía del club, que podría recaudar mucho más dinero.
Y ya que de dinero hablamos, hay que recordar que la insólita decisión dirigencial de aumentar las entradas también afecta, como no podía ser de otra manera, a los hinchas genuinos. ¿La prueba? Contra Gimnasia de Jujuy y Guillermo Brown hubo al menos 7.000 espectadores menos que ante Instituto, el último partido que River disputó de local previo al aumento. En ninguno de los dos casos se agotaron las entradas que antes volaban, como lo eran las cabeceras de la Centenario y Sívori. De hecho, ahora no se agota ningún sector.
Por otra parte, desde el club también se jactan de que en los últimos dos partidos el ingreso al Antonio Vespucio Liberti fue ordenado y sin demoras, pero omiten que restringieron la capacidad del estadio sacando 4.000 ubicaciones. Entonces, ¿cuál es el mérito de su trabajo si para solucionar las demoras en los accesos al estadio limitaron al hincha con medidas como estas y con un aumento sideral en el precio de las entradas?
Claro que no todo es culpa de los dirigentes de River. Los organismos de Seguridad también hacen su parte. Se encargan de impedir que la cancha se llene para evitar desmanes, cosa que estaría perfecta si se hiciera con todos los clubes, pero eso sólo ocurre con el Monumental. Por caso, los hinchas de River ya tuvieron que soportar tribunas ínfimas y con pulmones prácticamente inexistentes en las canchas de Gimnasia La Plata, Gimnasia de Jujuy, Guillermo Brown, Almirante Brown y Atlético Tucumán.
Por eso, como ya se hizo tantas veces, desde La Página Millonaria pedimos que la Centenario vuelva a ser de River, por y para el bien de los hinchas y también del espectáculo, para que pueda volver a tener un marco aún mejor que el que le dan los hinchas de La Banda cada semana.






