(Incluye video) En su vuelta al Monumental, los hinchas de River manifestaron su bronca contra la Ciudad y la dirigencia millonaria por la restricción en la capacidad del estadio, que se mantendría hasta el 2012. Los desmanes fuera del club fueron una consecuencia lógica de la ineficacia compartida entre funcionarios y directivos.
Pasaron 89 días de aquel doloroso debut frente a Chacarita. Sin embargo, esos tres meses no fueron suficientes para que los directivos de River lograran destrabar este problema que esperaron que les explotara en las manos para intentar solucionarlo.
La Agencia Gubernamental de Control de la Ciudad de Buenos Aires les advirtió a los dirigentes millonarios en noviembre de 2010 que debían actualizar los planos presentados ante la DGROC, para poder escapar de la habilitación provisoria que recibió el Antonio Vespucio Liberti hasta el fatídico 26 de junio pasado.
Hasta ahí, la falta de gestión por parte de los directivos del club de Núñez. Y a partir de ahí, la exigencia insólita por parte de la DGROC y los distintos organismos de la Ciudad, que pasaron de la permisión absoluta a la rigurosidad inflexible, con el fiscal Gustavo Galante mediante.
Como sea, lo único cierto es que entre unos y otros se las ingeniaron para que el estadio más seguro del país no haya estado habilitado para albergar la totalidad de su capacidad. Entonces, el domingo, miles de socios de River se quedaron afuera del partido frente a Atlético Tucumán.
Y, como era previsible, muchos de ellos fueron hasta el Monumental sin entrada, con la intención de hacer valer su derecho de socio e ingresar igual. ¿Cómo terminaron? Algunos pagaron reventa, otros sufrieron la represión de las fuerzas de seguridad. ¿Hacía falta provocar una situación semejante por una mera cuestión burocrática? Con gestión y voluntad se pudo haber evitado.
EL GOBIERNO PORTEÑO, EL MAS CUESTIONADO
A través de una encuesta de La Página Millonaria, los hinchas de River manifestaron que el principal responsable de que el Monumental no esté habilitado en su totalidad es el gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Entre 10.274 encuestados, el 42 por ciento apuntó contra Macri y el resto de sus funcionarios, mientras que el 29 por ciento señaló que además de la Ciudad, los dirigentes de River y el fiscal Gustavo Galante son iguales de responsables por esta medida que solo perjudica al hincha de River.



