En el entrenamiento de este martes, Angel Cappa decidió que el plantel llevara a cabo un trabajo especial durante media hora para mejorar la posesión del balón, algo fundamental, de acuerdo a su consideración.
Los jugadores son los principales protagonistas del deporte más popular del planeta, pero el papel principal siempre será del balón. Si un equipo no lo tiene y no acierta en el arco de enfrente, jamás podrá imponerse. Se trata de una premisa fundamental del juego, aunque parece archivada para unos cuantos, a excepción de hombres como Cappa, quien ama la pasión que mueve a millones de personas. El entrenador pretende que River poco a poco asimile los conceptos básicos del “tiki-tiki” y trabaja en eso.
Con la cancha principal del predio de Ezeiza dividida en dos, el DT le inculcó algunas ideas al plantel e inmediatamente armó dos grupos para poner en práctica las consignas que dio. Bajo su atenta mirada -un par de veces detuvo las acciones para corregir algunos detalles-, ocho jugadores suplentes tuvieron la misión de rotar y tocar la pelota para vulnerar la resistencia de la defensa titular (con Daniel Vega como arquero), que una vez que conseguía el esférico tenía el objetivo de llegar a diez pases consecutivos.
Fatiga Russo fue el encargado de que el mensaje de Cappa se repitiera en la otra mitad del campo, donde seis titulares (tres más alternaron a medida que arrancaban las tandas) buscaron el arco que compartieron Juan Marcelo Ojeda, en primera instancia, y Nicolás Navarro, con una línea de cuatro por delante y dos volantes de contención. De esa manera, el técnico busca que el “tiki-tiki” exitoso que impuso en Huracán también dé réditos en Núñez, tal como lo exige la historia de River.
Imagen: FotoBaires / Archivo.



