Mauro Díaz jugó en la posición que más le gusta e intentó por todos los medios, pero no pudo desnivelar en ningún momento. Con Lanzini lesionado, la única alternativa es el refuerzo juvenil.
“Ya no hay excusas”, dijo Mauro Díaz unas horas antes del partido. El pibe era consciente de que ante San Lorenzo tenía una oportunidad inmejorable para demostrar que puede ser el enganche de River.
Pero -al igual que el equipo- no estuvo ni cerca de mostrar su mejor versión en el Nuevo Gasómetro y jamás pudo hacerse cargo de juego de River.
Acompañado por un mediocampo que tampoco estuvo en un buen día, Mauro Díaz trató de ser vertical durante todo el primer tiempo, pero casi nunca pudo romper la línea de volantes que plantó San Lorenzo.
Redondeó 45 minutos de regulares para abajo y, encima, el enganche fue uno de los tres jugadores que sacó Ramón en el entretiempo.
Por el momento, el Pelado mantuvo el 3-4-1-2 durante todos los partidos del Torneo Final. Pero después del partido de hoy se pueden venir cambios y el único que asoma como posible reemplazante de Mauro Díaz es Juan Manuel Iturbe para integrar un tridente.



