River mira a todos desde arriba. En Mendoza, una especie de tierra prometida donde ganó sus 11 partidos oficiales con Marcelo Gallardo como DT, venció 1-0 a Godoy Cruz y quedó como único líder de la Superliga, con 33 unidades. Matías Suárez, cuando iban 16 minutos del primer tiempo, marcó el gol a través de un cabezazo tras un centro de Nicolás De La Cruz.

¿Cuáles fueron las claves del triunfo? Para empezar, la posesión del balón, indispensable para controlar el juego en todo momento, generar bastante riesgo y reducir a la mínima expresión el peligro que pudiera causar un rival débil pero voluntarioso como Godoy Cruz, último del torneo con apenas ocho puntos.

Además de la tenencia de la pelota con circulación constante y movilidad para generar espacios o arrastrar marcas, desgastando a los jugadores locales en una noche de muchísimo calor, el gol pasado el cuarto de hora inicial alimentó la serenidad para la búsqueda y permitió que el Tomba no pudiera especular. También fue importante el rendimiento de Robert Rojas, fundamental en algunos cruces para impedir que el club local alcanzara un empate utópico en relación al desarrollo del partido.

Por supuesto hay que mencionar la seguridad que transmitió Franco Armani para contener los intentos de Godoy Cruz desde afuera. Un dato resume buena parte de la diferencia futbolística que maquilló el resultado: 53 minutos iban cuando el equipo mendocino pateó por primera vez sin un bloqueo de por medio. No sólo el arquero y Rojas funcionaron atrás, sino también la línea de fondo, prácticamente sin fisuras.

El único reproche que se le puede hacer a River es que hasta último momento le concedió esperanzas a Godoy Cruz. Podría haber ganado con mayor holgura, sin sobresaltos. Y si bien una sola acción llevó peligro excesivo (tiro apenas desviado del ingresado Leandro Vella en tiempo cumplido), la realidad del trámite indica que el Millonario derrochó sus chances entre falta de puntería y malas decisiones que encuentran explicación principalmente en la ausencia de pausa para tomar la determinación más adecuada en los metros finales.