El eterno Matador cumple 36 años y desde La Página Millonaria le brindamos nuestro pequeño homenaje al último gran goleador que tuvo River. El chileno fue emblema en el tricampeonato de 1996/1997 y figura absoluta de la Supercopa de 1997.
La llegada de Marcelo Salas a la Argentina estuvo llena de dudas. Primero, Carlos Bilardo lo bajó de Boca porque “ningún jugador chileno había triunfado en nuestro país”. Entonces, el Matador se vino para Núñez y construyó una historia única, que desde el principio estuvo adornada por el cariño mutuo entre el jugador y los hinchas.
Tan distinto fue el paso de Salas por River que en su primer partido como titular, justamente ante Boca y en la Bombonera, marcó un golazo con una frialdad única para definir, que luego se haría costumbre a lo largo de los años y que ahora se extraña a rabiar.
La primera gran noche fue en la vuelta del primer título. Mucha lluvia en el Monumental, el Enzo que se desgarra y el Matador que ingresa en el segundo tiempo de un partido contra Vélez que no se podía quebrar. Se puso la cinta que le dejó el Príncipe y metió dos goles para la vuelta olímpica.
No salió más. El chileno se cansó de festejar goles y el estadio se rendía a sus pies cuando clavaba rodilla en tierra y apuntaba al cielo. El tiempo lo llevó a triunfar en Italia, en donde fue campeón con Lazio y Juventus. Por 2003, una tarde lluviosa en Núñez, se lo vio con la 11 en un triunfo 2-1 contra Nueva Chicago. El Matador había regresado.
Esta última etapa estuvo lejos de ser tan gloriosa como la primera, debido a las varias lesiones sufridas. Pero también volvió para ganar el título de 2004 y hacer goles importantes, como los tres que le metió a Liga de Quito por la Libertadores y el que le hizo a Santos Laguna para forzar los penales, además de dos tremendos golazos frente a Argentinos Juniors y un cabezazo espectacular a Lanús.
Salas regresó a su Universidad de Chile para el último tramo de su carrera. En la Selección de su país, se transformó en el goleador histórico y se dio el lujo de jugar los primeros partidos de las Eliminatorias para el Mundial de Sudáfrica de la mano de Marcelo Bielsa. Se despidió en una noche de Santiago, con toda la gloria que lo acompañó durante sus años de carrera.
Algunas fotos del Matador en River









Sus goles en River:




