(Incluye videos) El Mono se metió para siempre en el bolsillo a gran parte de los hinchas de River gracias a sus atajadas espectaculares y, por sobre todo, su forma de ser tan carismática dentro y fuera de la cancha. Titular en la Copa Libertadores de 1996, quedó en la historia.
Las anécdotas, acompañadas de una sonrisa, llegan inmediatamente cuando un fanático millonario mayor de 20 años le menciona a otro de su edad a Germán Burgos. Nacido el 16 de abril de 1969 en Mar de Plata (Provincia de Buenos Aires), el arquero arribó a Núñez en 1994, proveniente de Ferro Carril Oeste.
Con seis títulos en apenas cinco años, el Mono dejó su sello a través de atajadas memorables (penales incluidos, entre ellos uno ante América de Cali, por la final de ida en 1996) y acciones poco ortodoxas como la noche en que se sumó a la barrera en un Superclásico amistoso disputado en Mendoza, año 99.
Con Roberto Bonano se disputó el arco durante varios años -incluso en la Selección-, pero siempre con la mejor onda. Burgos fue titular tanto en la Libertadores (1996) como la Supercopa (1997), además de haber dado la vuelta olímpica en el Clausura 1997 y los Apertura de 1994, 1996 y 1997.
Un total de 151 partidos oficiales (95 locales y 56 internacionales) disputó Burgos, quien fue suplente en la Copa Intercontinental frente a Juventus. Tampoco tuvo la chance de jugar un minuto en los mundiales de 1998 y 2002, pero en la memoria de los hinchas millonarios siempre quedarán los momentos de un arquero distinto.
¿Regresará al club como ayudante de Matías Almeyda cuando sea DT algún día? Por ahora Burgos trabaja en España, donde lleva una década radicado y es muy querido. The GARB, aquella banda de rock que lanzó en 1999, ya no sigue tocando, pero el Mono lleva la música en la piel y por supuesto que también los colores de River.
Imagen: FotoBaires / Archivo.



