De todos los contratos que se vencen a fin de año en River, el que más inquieta a los hinchas es el de Nicolás De la Cruz, una de las figuras excluyentes del equipo y pieza infaltable para Marcelo Gallardo. Durante el último mercado hubo varios rezos para que no llegara ninguna oferta y por suerte surtieron efecto, porque más allá de los sondeos y las consultas, River no recibió ningún ofrecimiento formal y por eso el uruguayo se quedó este semestre, con la promesa de ser vendido en el próximo receso.

A pesar de que desde Nuñez le aseguraron a De la Cruz y su representante que a fin de año no pondrán trabas para venderlo, primero había que resolver algo mucho más importante: la renovación de su contrato, que vence a fin de diciembre. A diferencia de otras negociaciones, siempre hubo buena predisposición por parte del uruguayo para llegar a un entendimiento y después de discutir los típicos aspectos, está todo casi listo para que el número 11 extienda su vínculo hasta diciembre de 2025.

 

¿Qué es lo que falta? Un ítem no menor que aún debe pulirse, por eso todavía no apareció la ansiada foto del uruguayo con la birome firmando en la oficina del presidente Jorge Brito. Resulta que en los últimos días River le hizo una oferta al Liverpool de Uruguay (dueño de un 70% del pase) para comprar un porcentaje más de la ficha de De la Cruz (entre un 20% y un 30%, según le indicaron fuentes de la negociación a este medio) y ver mayores beneficios a futuro.

 

Pero la primera propuesta fue considerada insuficiente por el cuadro de Montevideo y hasta que no se pongan de acuerdo, no se va a firmar el nuevo contrato. De la Cruz no va a quedar libre, de eso tiene que estar tranquilo el hincha de River, pero en estas semanas, el club de Nuñez buscará llegar a un punto en común con Liverpool para anunciar la continuidad de Nico con bombos y platillos: extensión + compra del pase.