El técnico le dio una entrevista exclusiva a La Página Millonaria e hizo hincapié en el sentimiento futbolístico que distingue al equipo y está en sintonía con la forma de pensar que él tiene. Además, reconoció que aún le duele la goleada 5-1 sufrida ante Tigre yque todavía no pudo charlar con Leonardo Astrada.
Hay una frase bastante común que se aplica en el fútbol, aunque no siempre sea real: “Se juega como se vive”. Angel Cappa es fiel a esa filosofía y la plasmó desde su llegada a River, hace 85 días. El equipo mostró serenidad en el juego y el DT lo hace cada vez que los hinchas se acercan para solicitarle fotos y autógrafos, tal como sucedió antes de que Ricardo Dasso, jefe de prensa del plantel, hiciera el nexo para que RiverPlate.com charlara durante 15 minutos mano a mano con el hombre que sueña con devolverle la gloria perdida a la gente.
Unos metros atrás quedó la puerta que separa el anillo de la concentración. La pequeña sala que sirve como introducción es la zona elegida para la entrevista y Angel Cappa cuenta sus sensaciones en Núñez. “Estar acá adentro es diferente. De todos modos, uno siempre queda asombrado, a pesar de saber desde afuera lo que significa. Tengo el desafío y el sentimiento de tener que ganarme un lugar en River. Ojalá que con el tiempo, ocupe un mínimo lugar en la historia”, se ilusiona.
¿Cómo lo recibió la gente, más allá de la expectativa que generó su estilo?
Hasta ahora, la gente ve que yo estoy identificado con lo que significa River y eso también le genera una ilusión. Me piden que ganemos y tratemos de jugar dentro del significado de River.
¿Cómo se hace para obtener resultados positivos jugando bien y sin descuidar lo defensivo, como usted lo hizo en Huracán?
En River saben bien lo que es ganar jugando bien. Yo simplemente tengo que seguir ese camino. A pesar de las dificultades que ha tenido en distintas etapas de su historia, River es un ejempo y una escuela de lo que es jugar bien y ganar. Así que aquí las cosas están muy claras, no hace falta que yo explique nada; al contrario, yo aprendo de la historia de River para continuarla. Alfredo Di Stéfano me dijo alguna vez que el fútbol es muy difícil hasta que aparece un buen jugador y entonces es un poco más fácil.
¿Usted considera importante el aspecto psicológico? ¿Cómo lo trabaja?
La confianza es necesaria para todos nosotros para vivir. Uno tiene que tener confianza en sí mismo en lo que puede y en lo que sabe. Para el jugador también. En este caso, resulta relativamente sencilla porque el jugador que está ahora en River es porque juega bien, tanto los que están como los que se quedaron y los que llegaron. Entonces simplemente tienen que reconocer su buen juego y que ellos mismos confíen en su buen juego.
Siempre hace hincapié en el orgullo del jugador, ¿ésa es la línea en caso de que se den un par de resultados adversos?
Sí. Ahora que estamos en el Mundial, fijate España. Perdió el primer partido (NdeR: 1-0 ante Suiza), pero siguió jugando al fútbol, aun en partidos difíciles y aun sin ser brillante, como venía jugando. De todos modos, nunca perdió esa línea y eso es lo que lo hizo ganar.
¿Cómo es una charla técnica suya?
No lo sé porque improviso. Pero generalmente es tratando de que el jugador entre con la alegría que significa entrar a una cancha y con el orgullo de hacerlo con la camiseta de River, sabiendo que en cada partido uno tiene que merecer esa camiseta. Y dar todo para que cuando uno entre al vestuario, después del partido, por lo menos tenga la satisfacción de haber hecho todo lo posible por merecer tener una camiseta de River.
¿Cómo es su trabajo en la pretemporada y qué conceptos inculca?
Hago hincapié en el fútbol, que es el fundamento de la pretemporada. Después se complementa con trabajos específicamente físicos.
¿El hecho de trabajar con la pelota es más común en Europa que acá?
En este momento, salvo en algunos equipos de Italia, se trabaja así en el resto de Europa. Yo trabajé con Tenerife, Las Palmas y Real Madrid y siempre trabajamos de la misma manera que estoy trabajando en River.
Le sorprendería si le digo que José Mourinho también trabaja los 90 minutos de una práctica con la pelota, porque, al igual que usted, dice que se reproducen situaciones de un partido.
Lo sabía porque leí el libro de él y me pareció muy interesente en ese aspecto. Después, en algunos casos, él opta por una manera de jugar distinta, pero la preparación explica exactamente esto que estamos hablando. Lo dice Mourinho, que aparentemente es de otro palo, pero que entrena de esta manera.
¿En River tuvo algún aprendizaje puntual o una idea que le hayan inculcado?
Sí, que hay que jugar bien. Uno tiene la obligación de representar el sentimiento del hincha de River y eso es jugar bien y ganar, por supuesto. Todavía quedan algunas personas que hablan de que cuando uno habla de jugar bien, es vender humo. Yo creo que los grandes vendedores de humo son los que juegan de cualquier manera porque lo único que garantiza jugar de cualquier forma es el aburrimiento. El resultado no lo garantiza nadie y uno trata jugar lo mejor posible para ganar.
¿Por ahora qué es lo mejor que le pasó desde que llegó a River?
La aceptación de mi forma de entender el juego, una aceptación inmediata. En River saben que yo juego de una manera que es la manera histórica de jugar en River, entonces eso es lo más satisfactorio.
Y el regreso de Buonanotte también debe ser algo muy positivo…
Por supuesto. Buonanotte es un jugador diferente y por suerte lo tenemos nosotros.
¿En el entretiempo del partido contra Tigre tuvo temor de que sin querer cayera en la peor goleada histórica de River?
No, no. Me dolió porque fue un golpe demasiado duro, pero uno tiene la obligación de seguir adelante. Todavía no se me pasó porque una derrota de esa naturaleza golpea a cualquiera, por más que sea el último partido, el primero o el cuarto. El malestar por perder por esa diferencia en la cancha de River es algo que va a durarme mucho tiempo.
¿Qué expectativa le genera dirigir un partido de semejante magnitud como el Superclásico?
Son partidos hermosos. Generan tanta expectativa y son lindos para estar ahí adentro. Yo tuve la suerte de participar de clásicos muy importantes en distintas partes del mundo. Real Madrid-Barcelona, Racing-Independiente, Huracán-San Lorenzo y la U. con Alianza, en Perú. Son partidos en los que uno se siente un privilegiado por poder participar de eso.
¿Qué daría por ganar un Superclásico?
Todavía no me imagino ese momento. Por ahora, lo que me imagino es un equipo que juegue bien, ahí está todo mi empeño y toda mi preocupación. Ya llegará el momento de vivir el clásico.
¿En qué porcentaje del proceso está River en este momento?
En el inicio, apenas ha comenzado.
¿Qué conclusiones saca de estos amistosos, en qué pueden ser útiles?
Los jugadores siempre te van sugiriendo cosas en los partidos que hacemos y en los entrenamientos. Y yo voy probando posibilidades, de una manera, de otra, con un jugador acá, con otro allá, una dupla, una sociedad, todo lo que puede ser… Después me permitirán sacar conclusiones.
¿Hace hincapié en mejorar determinadas carencias técnicas que tiene un jugador cuando llega a Primera?
Nosotros estamos todo el día con la pelota. Entonces eso se mejora precisamente ejercitando, como los guitarristas que están ensayando con la guitarra seis horas por día.
¿Tuvo la chance de charlar con Leonardo Astrada?
No, todavía no he podido y espero hacerlo en algún momento. Seguramente cuando volvamos de la pretemporada.
La entrevista termina, pero Cappa explica su actividad cotidiana. “Me levanto muy temprano. Vengo al entrenamiento dos horas antes, converso con el resto del cuerpo técnico para ajustar detalles del entrenamiento y, cuando se termina, me quedo acá si hay doble turno. Cuando llego a casa, apenas tengo tiempo para ir a cenar o seguir conversando con mis amigos. No veo televisión casi nunca y si puedo escucho música para tratar de despejarme un poco”.
Por último, deja un mensaje contundente dedicado a la gente que todos los días sigue la información enLa Página Millonaria: “Yo voy a ser absolutamente fiel al estilo de River y haré todo lo posible por pelear el campeonato, sin desviarme de lo que es River”, promete el DT. El buen humor que lo caracteriza -y que solamente pierde cuando las cosas no salen bien durante un partido- lo pone en práctica para hacer un par de bromas. Saluda, pero en el camino hacia el estacionamiento, acompañado por el entrenador de arqueros Angel Félix, atiende algunas consultas pequeñas sobre el equipo y extiende su mano, una vezmás,antes de irse.
Imagen: La Página Millonaria.



