Convencido de su trabajo, el Pelado manifestó que seguirá peleando por sacar a River adelante. “Para irme tengo que perder seis partidos seguidos”, tiró.
Fueron tres días en los que reinó la incertidumbre. Apenas se consumó la derrota en el Amalfitani, los rumores relacionados a su salida se multiplicaron como la bronca del hincha por un River que no da señales de vida.
Sin embargo, tras la inesperada aparición de Daniel Passarella en el entrenamiento de ayer en el Monumental, con la que el presidente lo ratificó en su cargo, Matías Almeyda salió a hablar sobre su -para él- impensada salida.
“No voy a bajar lo brazos, mi vida ha sido así. Después de todo lo que me costó llegar a River este mando no se lo regalo a nadie, me lo van a tener que sacar”, desafió el Pelado, al mismo tiempo que volvió a dejar en claro su compromiso con el club.
“Trato de no ser un cabeza dura. Si yo sé que estoy perjudicando al club que amo, claro que daré un paso al costado. Pero para eso tengo que perder seis partidos seguidos”, aseguró, en declaraciones a la Rock and Pop.
Aunque al mismo tiempo advirtió no estar preocupado: “Yo estoy pensando más que nada en lo que fue el funcionamiento que tuvimos el domingo y en cómo plantear el partido con Racing. Tengo que formar un buen equipo, competitivo y que se enganche en el lote de los de arriba. Todo lo demás que se está hablando no lo puedo manejar”.



