En medio de la polémica por los aplausos aun a pesar de los resultados, el Pelado salió a bancar el apoyo de los hinchas al equipo. Incluso, recordó que desde un principio había advertido que el torneo sería “difícil y parejo”. Mientras tanto, hay grupos de hinchas que proponen “recuperar el paladar negro”.
Casi sin darse cuenta, Matías Almeyda tocó un tema caliente entre los hinchas de River: los aplausos hacia los jugadores cuando empatan o incluso pierden dividen a la parcialidad millonaria. Así se refleja en la cancha, y basta con repasar los comentarios de los hinchas en el Foro Monumental u otras redes sociales para comprender que el “¿Qué aplauden?”, es el reclamo que encumbra todos los debates.
Un debate en el que el técnico de River fijó una postura bien clara, luego de los aplausos que recibieron sus dirigidos tras un nuevo partido sin triunfos en el Monumental. “No siempre vamos a poder ganar de local. Este campeonato recién jugamos tres partidos en nuestro estadio. Lo importante es que la gente está apoyando y se la nota menos impaciente que en el torneo pasado”, señaló el Pelado, en Radio Belgrano.
Pero mientras Almeyda agradece el apoyo, hay hinchas que proponen recuperar el paladar negro, volver a la exigencia histórica de la platea San Martín y a hacer de la triple G un modelo de fútbol innegociable. “Rincón del paladar negro, todos a la San Martín”, invita el usuario Valencarp a través del Foro Monumental, a un grupo que ya cuenta con más de 300 adeptos.
Aunque del otro lado están los que, con más agradecimientos que reclamos, defienden y bancan el proyecto del ídolo que lo arriesgó todo por amor a la camiseta. Ese que, llorando y en plena madrugada post descenso, decidió agarrar al equipo en el peor momento de su historia, y que antes de que empezara la temporada, la más dolorosa de todas, advirtió que no sería un año para nada sencillo.
“Desde que arrancó el torneo sabíamos que, más allá de que teníamos muy buenos jugadores, iba a ser muy difícil y parejo”, esgrimió el Pelado, para defenderse de quienes amagan con cuestionar su trabajo. De todas formas, más allá de las posiciones de unos y otros y sin el oportunismo político de por medio, lo positivo es que el debate es producto de un denominador común: el futuro de River.



