Si bien River cerró el año como local con una durísima derrota con goleada incluida ante Estudiantes, la campaña en casa a lo largo del certamen arrojó un saldo más que positivo, donde el equipo fue uno de los mejores del torneo jugando en esa condición.
La dolorosa caída del miércoles pasado ante Estudiantes duele y hace mella en cada riverplatense. Pero es la última impresión de un torneo que tuvo a un River muy efectivo cuando jugó en el Antonio Vespucio Liberti. Allí, de 9 cotejos disputados, el equipo se impuso en 5, igualó en 3 ocasiones y sólo perdió en su última presentación, manteniendo el invicto hasta ese partido.
Cabe destacar que, a pesar del sufrimiento característico de cada partido, ya que siempre se ganó por la mínima diferencia, el porcentaje de efectividad jugando en el Monumental es positivo y el déficit fundamental sigue siendo fuera de casa, donde solamente se ganó en dos ocasiones de 9. Una al principio del torneo y otra casi sobre la culminación del mismo.
En Núñez, River comenzó el campeonato ganando sus tres primeros juegos (Tigre, Independiente y Arsenal), pero luego se topó con tres empates inesperados que, a priori, eran partidos ganables (Quilmes, Gimnasia y Racing). Esa quizás fue la espina principal como local, porque luego retomó la senda triunfal con dos victorias más en serie (Boca y Olimpo), antes de la mencionada goleada en contra frente a Estudiantes.
Imagen: La Página Millonaria.




