River dejó escapar dos puntos de manera insólita. En la que venía siendo una gran noche, el equipo de Coudet se complicó solo y dio todas las ventajas para que Vélez terminara llegando al empate. El técnico, claro está, es uno de los principales responsables, principalmente por no meter mano cuando más se lo necesitaba.

El Millonario completó una buena primera parte y se quedó sin piernas ni ideas en el complemento. Aquel error de Almada puso en partido a un Fortín que supo aprovechar las concesiones, físicas y futbolísticas, que dio el CARP. Una vez más, el DT quedó en el ojo de la tormenta por su falta de acción en un momento complicado.

Coudet hizo la primera variante recién a los 70 minutos: la salida de Correa para el ingreso de Borré. “Ángel llegaba un poco justo. No sé si se percibía pero estaba bastante cansado, sobre todo a medida que iban corriendo los minutos en el segundo tiempo”, explicó el entrenador en conferencia. Para ese momento, River ya había soltado la posesión producto del cansancio.

Sin embargo, lejos de meter mano para darle aire nuevo al equipo, sobre todo en el mediocampo, el Chacho esperó a los 84’, cuando el partido ya estaba 2 a 2, para meter los últimos cambios. Pero lo llamativo del caso es que el DT no refrescó el medio, sino que hizo cambios en ofensiva: Driussi por Beltrán y Pereyra por Freitas.

Al ser consultado por la demora en las modificaciones, Eduardo explicó: “Con respecto a cambiar, creo que estábamos jugando bien, que el rival no nos estaba lastimando. A pesar de ser un gran equipo no estaba llegando y salíamos con espacios”. Asimismo, justificó que “cuando estás jugando bien y no te están lastimando, es difícil cambiar”.

Pero River ya no estaba jugando bien y mucho menos estaba controlando el partido. Con el error de Almada y el descuento del Fortín, el equipo de Coudet se deshizo de la pelota y fue un descontrol. Así también llegó el segundo tanto de la visita, que hizo reaccionar al técnico. Sin embargo, para ese momento los cambios ya estaban tarde.

El mediocampo necesitaba piernas nuevas y el técnico tenía muchas opciones en el banco: seis en total con Mauro Arambarri, Fausto Vera, Tomás Galván, Juan Cruz Meza, Lucas Silva y Lautaro Pereyra. Sin embargo, este último fue el único en ingresar, mientras que Aníbal Moreno, Thiago Almada y Tobías Andrada completaron los 90 minutos.

Un antecedente que expone a Coudet

Pero esta demora para hacer los cambios no es nada nuevo, y hay un antecedente muy claro: el de la final con Belgrano. En aquel partido en Córdoba, el primer cambio fue a los 70’ (como este domingo) con el ingreso de Germán Pezzella por el lesionado Marcos Acuña. Para ese momento, el Millonaria ganaba por 2 a 1.

Sin embargo, River se quedó sin piernas y el cansancio pasó factura. Lejos de actuar, el técnico esperó a que Belgrano diera vuelta el partido, aun siendo evidente que se necesitaba aire fresco en el medio, para hacer otras tres variantes. Pero esas modificaciones llegaron al 89’ y al 92’, cuando ya no había margen para nada.