River mostró una pésima faceta de sí el sábado ante Tigre. El equipo de Gallardo cometió numerosos errores defensivos y le dio constantes concesiones a los delanteros visitantes. En ataque, el Millonario volvió a mostrarse carente de ideas y, al margen de la poca influencia de los delanteros, cayó en el constante envío de centros al área, una práctica que no le dio resultado alguno.
Después de un prometedor arranque del 2026, River volvió a mostrarse endeble y, ante el Matador, continuó exponiendo sus limitaciones, sobre todo en ataque. Con Salas y Colidio -ambos reprobados por los hinchas- como dupla de ataque, el conjunto comandado por el Muñeco no tuvo peso ofensivo y casi no inquietó al arquero rival.
Con pocas ideas y soluciones en la última parte de la cancha, y a raíz de las grandes dificultades para generar ocasiones con juego asociado, River recurrió constantemente al envío de balones al área. Lo alarmante no es únicamente el abuso de centros sin un centrodelantero para rematar, sino también lo es la bajísima efectividad de esos lanzamientos.
La pésima efectividad de River en los centros
Durante el partido contra Tigre, River solo acertó 4 de los 35 centros que envío al área. Es decir, tuvo apenas un 11% de efectividad. En la primera parte, el Millonario tiró 19 centros, aunque solamente 2 llegaron a destino. En el complemento, fueron 16 los lanzamientos del Millonario, siendo únicamente 2 de ellos aciertos.
De hecho, de los 11 jugadores que centraron, solo 4 acertaron por lo menos una vez: Gonzalo Montiel, Lautaro Rivero, Juanfer Quintero y Kevin Castaño. Los restantes fallaron el 100% de las veces:
- Gonzalo Montiel: 1/1
- Lautaro Rivero: 1/1
- Kevin Castaño: 1/1
- Juanfer Quintero: 1/9
- Marcos Acuña: 0/6
- Matías Viña: 0/5
- Maximiliano Salas: 0/4
- Fausto Vera: 0/4
- Facundo Colidio: 0/2
- Tomás Galván: 0/1
- Agustín Ruberto: 0/1
La falta de efectividad de los delanteros
El Muñeco comenzó el año con Driussi y Colidio como dupla titular, con Salas y Subiabre ingresando desde el banco de suplentes. La fórmula se repitió en los primeros tres partidos del Torneo Apertura, aunque dejó un saldo de cero goles para los atacantes.
Para recibir a Tigre, Gallardo decidió incluir a Salas para acompañar a Colidio en el once. Subiabre repitió ingresando del banco, aunque esta vez estuvo acompañado por Agustín Ruberto. Una vez más, la dupla titular tuvo una pésima actuación y se acrecentó la prolongada sequía que atraviesan los delanteros del Millonario.
¿Qué tiene que pasar para que River busque un 9?
Si bien el mercado de pases del fútbol argentino ya cerró, River podría sumar un refuerzo adicional en caso de vender o prestar a algún futbolista al exterior. En ese caso, el Millonario obtendrá un cupo para sumar una cara nueva a su plantel hasta finales de marzo. Sin embargo, desde Núñez no hay apuro en fichar un nuevo delantero.
